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Iglesia La Rotonda

Iglesia la Rotonda

Para hablar de la Iglesia de La Rotonda, hay que retrotraerse a una crónica de una promesa cumplida a Dios. La estampa de la iglesia se erige orgullosa al sur de la ciudad de Goya, en la Avenida Caá – Guazú. Configura un homenaje a la fe de una notable dama goyana y además constituye el recuerdo de una historia de amor digna de ser contada.
Sinforosa Rolón y Rubio nació y murió en Goya (1814 – 1896). Su vida estuvo signada por la tragedia: su novio Tivurcio Antonio Rolón, que a su vez era su primo, era coronel del ejército del Gobernador Berón de Astrada murió combatiendo por la libertad en Pago Largo (31-03-1839). Sinforosa joven, de fortuna y de singular belleza espiritual, permaneció soltera hasta su muerte a los 82 años, consagrando su castidad a la fidelidad a su amor que tronchó la muerte. Dedicó su vida a la piadosa misión de aliviar el sufrimiento ajeno, teniendo su mano abierta para socorrer al indigente.
Su obra fue extensa. En 1876 crea una sociedad de Beneficencia, de la cual fue su primera presidenta, para sostener al Hospital de Goya y es así que en 1879 queda inaugurado el Hospital San Juan de Dios, con su edificio y equipamiento. Formó parte de la comisión para crear la Escuela Normal Mixta. También estuvo su mano generosa en el primer “asilito”, consagrado después como el Asilo San Vicente de Paul; para el cual donó una manzana.
Previamente, en 1871, viajó a Europa para visitar Roma y Tierra Santa, en ese viaje estuvo acompañada por el arquitecto Francisco Pinarolli, casado con una sobrina suya, con ayuda de él consigue planos de una iglesia, para después poder construirla en Goya.
Asi es que sin dudas, la mayor expresión física que se conserva de sus sentimientos religiosos en la monumental iglesia de San Roque y San Jacinto (llamada también La Rotonda, por su forma circular). Templo edificado por su peculio personal y en cumplimiento de uno de sus mandatos testamentarios, cumplido por su albacea y hermano Don José Jacinto Rolón.
Fué construida con materiales totalmente de Europa, lo cual refleja el de redondear la obra con la mayor calidad posible.
Un sacerdote de origen alemán, que era evanista, construyó el altar.
El edificio de imprecedente belleza arquitectónica y artística, cuya piedra fundamental fué colocada el 16-08-1902, en la festividad de San Roque, e inaugurado en 1904, guarda los restos de Sinforosa en una cripta, de forma octogonal, que se encuentra en el subsuelo y en el que además también están entrenados sus familiares: Gregorio García, José Jacinto García, Juliana Rubio de Rolón, Ladislada Rolón de García, Gregorio García Rolón, Rufina Rolón de Ibañez, Rosario Gonzalez Ocanto de García, Estefanía Rolón de Onieva, Mercedes Carolina Rolón Cosio, y Ladislada García de Pinarolli, además de dicha cripta se encuentran enterrados los sacerdotes fallecidos.
En el frontispicio se encuentran 3 placas: dos de marmol y una de bronce, las de marmol tienen los nombres de los constructores Stupennego y Malisani (constructores) y Pedro Coni (ingeniero director). “La de bronce dice “Sinforosa Rolón y Rubio (1814-1896) la práctica de la caridad llenó su vida. Dedicad una plegaria para su alma y un recuerdo a su memoria. Goya 16-08-1902”.