Coronavirus en Argentina: elogian en Estados Unidos las medidas tomadas en el país

Una periodista detalló cómo fue volver a su país desde El Calafate y valoró la efectividad de la cuarentena por coronavirus que empezó el 20 de marzo.

Megan Molteni y su acompañante, J., viajaron a la Argentina a principios de marzo, cuando el país ya tenía casos de coronavirus Covid-19 en la mira o confirmados. Para cuando llegaron a su hotel en El Calafate, el 13 de ese mes, la Organizacion Mundial de la Salud (OMS) había elevado la crisis a pandemia y el presidente Alberto Fernández había declarado la emergencia sanitaria.

La periodista logró volver a su hogar en Minneapolis, Estados Unidos, en el estrecho margen entre que entrara en vigencia la disposición del Gobierno de cerrar los parques nacionales y la interrupción de los vuelos de cabotaje y los servicios de trenes y colectivos de larga distancia para garantizar el aislamiento social.

“Cuando miro hacia atrás, tres semanas y una vida más tarde, me doy asco por mi arrogancia. Pero también me siento impactada por cómo mi toma de decisiones estuvo influenciada por el tenor de la respuesta de Estados Unidos ante la crisis del coronavirus”, expresó en un artículo publicado en el sitio Wired.

“Cuando me subí al avión de Minneapolis a Buenos Aires, el 7 de marzo, Estados Unidos acababa de confirmar 500 casos. Argentina tenía ocho”, expresó Molteni, quien enumeró las medidas de aislamiento y distanciamiento social impuestas por los Estados de Washington, Nueva York, California y Oregon, pero reconoció que las tomó como el nuevo escenario normal.

“Eso me hizo aún más difícil imaginar que el Gobierno de Argentina podría juntar una respuesta tan agresiva como la propagación exponencial del virus. Pero lo hizo. Y probablemente haya salvado decenas de miles de vidas“, sentenció la periodista frente al escenario de la pandemia en su país.

Estados Unidos es el país más afectado del mundo con 889.661 casos acumulados y 50.890 muertes por Covid-19, según cifras de la Universidad Johns Hopkins.

“Per cápita el coronavirus probó ser 40 veces más letal en los Estados Unidos que en Argentina“, sentenció Molteni en referencia a los 3.435 casos acumulados en nuestro país y a las 159 muertes por Covid-19 confirmadas hasta el momento según cifras del Ministerio de Salud de la Nación.

“Estar ahí cuando el país sudamericano realizó acciones sin precedentes me dio una ventana para mirar cómo se hubiese visto y cómo se hubiese sentido si los Estados Unidos se hubiese tomado el Covid-19 en serio desde el principio”, convino Molteni, aunque reconoció que las medidas argentinas casi la dejaron varada.

La periodista analizó que “aunque el acceso a la Salud es un derecho constitucional para todos los argentinos, la calidad (de la atención médica) varía mucho” entre las poblaciones urbanas y rurales, y entre quienes cuentan con una prepaga y obra social y quienes deben recurrir sí o sí a un hospital.

La autora también reconoció que la cuarentena impuesta para “aplanar la curva” y darle tiempo al Ministerio de Salud de conseguir los equipos e insumos para atener a los pacientes con Covid-19 tiene particular dificultad dado que “el mayor desafío de Argentina es hacerlo al borde de la bancarrota”.

Aunque atravesada por una difícil situación económica y financiera, Argentina tomó medidas fuertes frente a la pandemia de coronavirus Covid-19 que “no son otra cosa que valientes”, según Benjamin Gedan, representante para Latinoamérica del Wilson’s Centre, en conversación con Molteni.

La periodista de Wired incluyó los números y el panorama descrito por el presidente Alberto Fernández en su conferencia de prensa del 10 de abril, así como también las quejas y protestas que comienzan a escucharse por estas latitudes a propósito de la situación económica en la que se encontrará el país tras un mes y medio (¿o más?) de aislamiento social y actividad reducida.

“Pero, sentada en mi departamento de Minneapolis, miro la cifra de muertos en Estados Unidos subir considerablemente cada día, me preocupo por mis amigos médicos y familiares que fueron llamados a trabajar en salas de emergencias, ayudo a J. a cuidar a uno de sus padres, y siento que la sé lo que pasa cuando ponemos al dinero antes que la ciencia“, convino la periodista.

“Y yo elijo la ciencia cualquier día”.