El sueldo promedio alcanza para comprar un 44% menos asado que en 2019

Analytica cuantificó la pérdida de poder de compra de los salarios en blanco en la Ciudad y mostró que cayó 42%. La explicación al voto bronca.

Una imagen vale más que mil palabras y, en un cuadro conciso, la consultora Analytica resumió la magnitud del deterioro del poder adquisitivo de los salarios en blanco: el sueldo promedio de una persona  con un empleo formal de 40 años de edad en la Ciudad de Buenos Aires compra 42,4% menos yerba, 44% menos  asado y 18,4% menos  leche que al momento de las PASO de 2019.

En efecto, hoy con un sueldo en mano de $69.310 se pueden comprar 109,4 kilos de asado, y en 2019 con $45.156 alcanzaba para 196,2 kilos, prácticamente el doble. Medido en aceite, el sueldo medio alcanza para 272,7 litros y dos años atrás rendía 394,7 litros. Y aunque el Gobierno le apunte a la suba internacional de los commodities por la inflación, el deterioro también se observa en bienes no exportables como el alquiler, internet o el gas.

La contundencia de los números explica en parte el crecimiento del voto bronca en las encuestas, pero también refleja la caída del poder adquisitivo desde octubre de 2018 de forma constante medida en todo tipo de bienes de consumo. No solo los perecederos como los fideos (que solo cayó 0,2%), sino en los bienes durables como los televisores y las heladeras (-28% y -20%, respectivamente). Pero también en el salto monstruoso del costo de vida: un alquiler pasó de representar el 49% del salario promedio en 2019 al 81% de cara a las PASO 2021.

Los encuestadores advierten sobre un crecimiento del voto bronca

Lo que los números no dicen pero dejan entrever es el desplome del resto de los salarios, tanto de los que están en la economía informal como los que están en la economía formal, pero en el interior del país. Al fin y al cabo, los salarios de la Ciudad de Buenos Aires son de los más altos de todo el país.

El salario real desde octubre de 2018 ha sido declinante. El análisis lo hicimos en la Ciudad de Buenos Aires, que es el ingreso más alto del país. Ha sido muy duro, en especial si tenemos en cuenta la otra ‘grieta’ que nos atraviesa como sociedad, que es la que hay entre los que tienen empleo en blanco y los que no.

“El tema de fondo es que el salario real desde octubre de 2018 ha sido permanentemente declinante sacando contados momentos. Lo interesante de este análisis es que lo hicimos con la Ciudad de Buenos Aires, que es el ingreso más alto del país, y lo estamos replicando en todo el territorio y en unos días más vamos a tener los números, pero lo que vemos es que ha sido muy duro, en especial si tenemos en cuenta la otra ‘grieta’ que nos atraviesa como sociedad que es la que hay entre los que tienen empleo en blanco y los que no”, explicó el director ejecutivo de Analytica, Ricardo Delgado, a LPO.

El comparativo con otras PASO pone, en materia de capacidad adquisitiva de los salarios, a este año casi a la par de las primarias de 2015, cuando se podía comprar un 15% más de yerba y un 12,3% más de asado, pero un 25% menos de fideos. En ese entonces, el oficialismo llegó a ser primera mayoría, pero no le alcanzó para la continuidad en el Ejecutivo.

Sin embargo, para Delgado: “No me parece que quepa la comparación lineal entre una elección y la otra. El voto económico importa sí y el informe muestra las condiciones de la oferta electoral, pero no me parece que se pueda inferir mecánicamente un resultado. Sí creo que este panorama explica por qué el Gobierno va a hacer el intento de un control de daños en lo económico, con la liberación desde hace dos meses de las paritarias respecto del tope del 30% que se manejaba a comienzos de año y también para bajar la inflación. Creo que vamos a ver en el último tramo del año que la inflación ronda entre el 2,5% y el 3% mensual, lo que en el margen mejora algo el poder adquisitivo”.

 

“La inflación en baja, la vacunación como señal de que las actividades económicas van a seguir abiertas sumadas al gasto social, todo esto tiende a una mejora pequeña, mediocre de la oferta electoral, pero al fin y al cabo mejor en intento de que lo económico no se convierta en una soga al cuello”, concluyó Delgado.