Guardianes: buscan voluntarios que ayuden a salvar al tordo amarillo

Muchos años atrás, los cielos de la región se cubrían de dos colores: amarillo oro y negro. Eran las bandadas del tordo amarillo, un ave cuya población se redujo de tal modo, que hoy se estima sólo quedan entre 600 y 1.000 ejemplares, distribuidos en zonas específicas de Corrientes y Entre Ríos. La esperanza de su supervivencia la trae un grupo de personas que trabaja de manera incansable con el firme objetivo de salvar a la especie. Pero solos no pueden y necesitan sumar voluntarios.
El proyecto está liderado por investigadores del Conicet e incluye a ambientalistas, aficionados y técnicos de organismos estatales que trabajan desde 2015 para proteger las últimas poblaciones silvestres de esta ave. Es aquí donde cobra vital relevancia la tarea de los denominados «Guardianes de Colonia», que son grupos de técnicos y voluntarios que se ocupan de monitorear a diario las colonias reproductivas donde los tordos tienen sus nidos para poder protegerlas.
«El objetivo general del proyecto es salvar a la especie y por eso nos concentramos en aumentar el éxito reproductivo. Nuestra tarea consiste en asegurarnos que los pichones logren cumplir su ciclo en el nido y luego puedan incorporarse a la bandada», explicó a EL LIBERTADOR, Florencia Pucheta, la bióloga que actualmente lleva adelante el Proyecto Tordo Amarillo.
El trabajo de los guardianes es exhaustivo durante aproximadamente dos meses, periodo en que las aves forman sus colonias, ponen huevos y cuidan a los pichones. «Lo que hacemos es un trabajo de campo. Los tordos forman sus colonias y hacen sus nidos en los bañados y nuestra labor consiste en hacer un monitoreo permanente en esos lugares en específico y eso implica enfrentarse a las condiciones del ambiente, calor, insectos, lluvias, humedad, etcétera», agregó la especialista.
No es una tarea fácil, pero los resultados son muy alentadores. Es por eso que, año tras año cuando se acerca el período de reproducción de estas aves, se renueva la búsqueda de voluntarios.
«La convoctoria cierra el martes 12. Las personas interesadas pueden escribir a: tordoamarillo@avesargentinas.org.ar. Deben enviar su currículum, y una carta de intención donde expliquen por qué quieren unirse al proyecto. Es esto lo que más nos interesa porque es donde notamos el real interés de cada aspirante».

AMENAZADA

Desde el 2000, el tordo amarillo está considerado como una especie en estado vulnerable, según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. El principal problema es la pérdida de su hábitat natural, los pastizales. «Es es el gran problema de las especies amanezadas en general. En este caso se suma el comercio ilegal para mascotismo, ya que es un ave muy vistosa y la presencia de otros animales depredadores o que ocupan sus nidos», explicó Pucheta. Proteger las colonias es una forma de garantizar la supervivencia de la especie. Ese es el rol de los guardianes. Y es más la esperanza para estas aves, cuando son más las personas que se suman al proyecto.

Monumento natural

En diciembre de 2019, por Ley N° 6.522 la Legislatura declaró Monumento Natural de la Provincia de Corrientes al tordo amarillo (Xanthopsar flavus). «Que haya tenido este reconocimiento, nos dio una herramienta sumamente importante a la hora de trabajar en su conservación. Esta declaración es una garantía porque implica que un atentado contra estas aves puede tener una sanción importante para quien lo cometa», explicó la biológa Florencia Pucheta y señaló que esto les permite actuar de inmediato en caso de que una de las colonias esté amenazada, precisamente por la protección que tiene la figura legal que contempla el tratarse de un monumento natural.

Perfil necesario para unirse

En la convocatoria que figura en la página:
www.avesargentinas.org.ar, explican que buscan personas «entusiasmadas con la conservación, la vida silvestre y con espíritu de aventura. Que demuestren interés por el trabajo de campo, el estudio de la biodiversidad, la observación y la toma metodológica de datos. «Es fundamental saber vincularse en grupo y mantener una buena camaradería tanto en el trabajo como en la convivencia dentro de los campamentos. Será requerido que los/as voluntarios/as, sean mayores de 18 años y pasen un período de aproximadamente un mes en el proyecto», agregan. Todos los requisitos están a disposición de los interesados en la página mencionada.