Una familia viajaba a Corrientes y murieron en un choque

Rubén Barreto (43), Silvana Hirschfeld (38) y el hijo de ambos, Matías (3), fallecieron en el acto tras chocar con un camión. Nicolás Barreto (10) luchaba por su vida. Una fila de automóviles larguísima en las dos manos de la ruta nacional 12, patrulleros, ambulancias. Corridas y bomberos cortando hierros retorcidos sin pausa, con la cara fruncida por el esfuerzo. Esa fue la escena de la tragedia ayer en la localidad de Hipólito Yrigoyen el jueves al mediodía.

Tres de los cuatro integrantes de una familia, entre ellos un bebé de tres años, fallecieron tras el choque con un camión en el kilómetro 1428 mientras viajaban en un auto particular. Asimismo, el sobreviviente, un menor de 10 años, está internado en grave estado al igual que el conductor del otro vehículo.

Las víctimas fueron identificadas como Egidio Rubén Barreto (43) -conductor-, Silvana Elizabeth Hirschfeld (38) y Matías Emanuel Barreto (3), quienes viajaban en un Toyota Etios con dominio (MMY-946).

Según se pudo reconstruir, la familia es de Puerto Rico y recién estaba iniciando un viaje familiar a Corrientes. Es decir, habían hecho recién unos 40 kilómetros.

Tanto Barreto como Hirschfeld eran enfermeros -ella trabajaba en el hospital de la localidad- y mediante sus redes sociales se pudo establecer que en 2016 abrieron un consultorio de enfermería privado.

El dolor entre sus colegas y la comunidad de Puerto Rico era hondo en la víspera.

“Con profundo dolor y consternación comunicamos el fallecimiento de nuestra compañera de trabajo, licenciada en Enfermería Silvana Elizabeth Hirschfeld, quien en horas de este mediodía falleció trágicamente en un accidente de tránsito, junto a su esposo y su hijo”, informaron ayer desde la página de Facebook del Hospital de Área, anunciando que en la jornada de hoy permanecerán de luto.

“Rogamos a Dios fortaleza y resignación para sus familiares, seres queridos y para quienes hemos compartido con ella no sólo un espacio de trabajo, sino parte de su vida”, concluyó el comunicado.

El sobreviviente, que perdió a toda su familia, es Nicolás Nahuel Barreto (10), quien en primera instancia fue trasladado al hospital de Jardín América, donde recibió las primeras curaciones.

Luego, por la gravedad de las lesiones, se definió su derivación al Hospital Madariaga, de Posadas. Ayer a la noche su pronóstico era reservado.

Además del Etios en que viajaban los Barreto, hay otros dos vehículos involucrados, ambos camiones. El que chocó frontalmente con el automóvil es un Volkswagen perteneciente a un frigorífico de Ruiz de Montoya en el que viajaban dos personas; el otro es un Iveco con semirremolque vacío.

El camión con cámara de frío estaba siendo conducido con Mariano Rafael R., que también fue trasladado al Madariaga en grave estado. Su acompañante, Diego Fabián M., y el otro conductor, Rodolfo Manuel S., se quedaron en observación en el nosocomio de Jardín América con lesiones leves. Ambos están fuera de peligro.

Por orden de las autoridades del Juzgado de Jardín América, a cargo del juez Roberto Sena, ambos camioneros quedaron detenidos preventivamente hasta que se pueda reconstruir lo ocurrido y deslindar responsabilidades.

Reconstrucción

Según consignaron fuentes policiales y de Bomberos que estuvieron en la escena de los hechos, la reconstrucción inicial indica que en primera instancia el camión frigorífico se dirigía en sentido Posadas-Jardín América y chocó con el otro vehículo con el camión con el semi vacío.

Tras ese impacto inicial, el Volkswagen cargado con carne -estaba haciendo su recorrida por la zona- se salió de su carril e impactó de frente con el vehículo Toyota en el que circulaba la familia.

Cuando bomberos y policías llegaron al lugar, cerca de las 11.30, los sobrevivientes habían salido por sus medios de los vehículos.

El camión Volkswagen terminó prácticamente encima del coche que manejaba Barreto, ambos cayeron en una especie de fosa al costado de la banquina, siendo el Toyota el más dañado por el impacto.

El sitió donde ocurrió el choque es una zona de pendiente, justo en el inicio de una tercera trocha.

“El trabajo de extracción de los cuerpos fue tremendo, cortamos casi todo el auto. Muy bravo estuvo”, señaló un bombero que estuvo en el lugar.

También hubo un procedimiento para la organización del tránsito y la extracción de los vehículos, cuya tarea demandó el uso de una máquina retroexcavadora.

El Territorio