Impulsan la reconversión del Zoo Luján tras los reiterados pedidos de cierre por maltrato animal

169

Los animales son expuestos al público de manera peligrosa, viven hacinados en instalaciones venidas a menos y serían víctimas de sus propios cuidadores.

El Zoo Luján podría correr la misma suerte que el de la Ciudad de Buenos Aires si prospera un proyecto de los concejales locales para convertirlo en un bioparque con el fin de conservar las especies autóctonas y de funcionar como un espacio ambiental socioeducativo.

Seis meses después de que la Defensoría del Pueblo bonaerense le pidiera a la entonces gobernadora María Eugenia Vidal el cierre del zoológico de Luján por maltrato animal, los concejales de Juntos x el Cambio de esa localidad presentaron un proyecto para que “se lo reconvierta en un bioparque que preserve las especies animales y proponga utilizarlo como espacio ambiental socioeducativo”.

El defensor del Pueblo Guido Lorenzino afirmó en agosto del año pasado que se habían observado “animales hacinados o con collares de ahorque con cadenas, como en el caso de los leones y los tigres, que además sufrían stress por el contacto con la gente” en el zoológico de Luján.

Incluso esta situación era promocionada por las autoridades del zoológico para sumar visitantes“, agregó en ese entonces Lorenzino. Las fotos de visitantes posando junto a felinos grandes encadenados y con aspecto de dopados no tardaron en volverse virales.

En línea con el pedido de la Defensoría del Pueblo bonaerense, los concejales de Luján, ahora opositores, se remitieron a la Ley Nacional N° 12.238, que prohíbe la alimentación o el contacto directo con animales salvajes, y a la Ley Nacional N° 14.346, que considera maltrato animal al “no alimentar a los animales en cantidad y calidad suficiente”, a “estimularlos con drogas sin perseguir fines terapéuticos”, y a “causarles torturas o sufrimientos innecesarios”.

De acuerdo con el proyecto, “es urgente el cierre y reconversión” del Zoo Luján, que es propiedad privada.