Encontraron alteraciones genéticas en peces del Paraná a causa de un herbicida

Utilizaron ejemplares de pacú como modelos centinelas, para evaluar la contaminación en ecosistemas acuáticos con uno de los agroquímicos más utilizados.

Un trabajo de investigación realizado en el Instituto de Ictiología del Nordeste (Inicne) aportó nueva información sobre la capacidad de un herbicida para promover errores en la replicación del ADN en ejemplares de pacú, produciendo distintas mutaciones. Los primeros resultados son parte de la tesis doctoral de Francisco Cowper-Coles.

El estudio, que tiene como título técnico “Efectos del 2,4-D en Piaractus mesopotamicus a través de la frecuencia de aberraciones cromosómicas y el test de micronúcleos”, es el análisis de las consecuencias genéticas por efecto de un herbicida (2,4-D) sobre el pacú (Piaractus mesopotamicus).

“Los peces son particularmente blanco de la contaminación. Al ingerir sustancias contaminadas desarrollan alteraciones por bioacumulación. Por ese motivo son utilizados como modelos centinelas para evaluar la contaminación en ecosistemas acuáticos. Indefectiblemente, como es de suponer, esa contaminación termina afectando al ser humano”, explicó el investigador.

“Se encontraron alteraciones cromosómicas como gaps, quiebras, adhesividad, edomitosis y pulverización, sin embargo, éstas pueden suceder -en bajas frecuencia- en células no expuestas a agentes genotóxicos. De ahí que el estudio evaluó si existen diferencias significativas entre los peces tratados con el herbicida y los no tratados (tomados como control).

Se encontró que los peces tratados con diferentes concentraciones de herbicida se comportaron de forma diferente siendo significativas sus discrepancias.

Tales diferencias se atribuyen a posibles variaciones ambientales en los meses de ensayo en dos años diferentes. En el ensayo con la formulación comercial, la concentración de 10 ppm mostró una respuesta significativa con su control, posiblemente se deba a las sustancias presentes en estas formulaciones”, agregó Cowper-Coles.

El herbicida 2,4-D (ácido 2,4-diclorofenoxiacético) es uno de los pesticidas sintéticos más antiguos y su uso en el mercado data de los años `40. En la actualidad es uno de los agroquímicos más utilizado en la agricultura. Se encuentra dentro del grupo de los herbicidas fenoxi o fenoxiacéticos o clorofenólicos.