Productores realizan un nuevo “remate” de tomates en Goya

Sin demanda de sus productos, varios productores salen a vender la fruta antes de tirarla o alimentar a los animales. Se concentrarán en Goya desde las 9.30.

Los productores de tomate de Goya volverán hoy a comercializar sus productos por “lo que la gente le quiera pagar”. Será desde las 9.30 en plaza Mitre.

Antes que tirar las frutas o alimentar con ella a los animales, los productores tomateros rematarán sus productos, como lo hicieron el jueves

Hoy volverán a repetir el remate, esta vez en la plaza Mitre de la ciudad de Goya, a partir de las 9.30.

Debido a los inconvenientes que atraviesan los productores en Corrientes se vendieron cajones de tomate en la rotonda de la ciudad de Goya a precio libre. Cientos de personas se acercaron y pagaron a precio cliente.

La situación de los trabajadores de campo cada vez es peor, la producción que les lleva tiempo realizar cada vez vale menos y la situación les genera grandes pérdidas debido a que los insumos tienen precio dólar y cada cajón cuesta $50. Una multitud de personas se llevó las producciones de los trabajadores.

En la zona de Santa Lucía, en el departamento de Lavalle, las principales actividades productivas son la horticultura, la citricultura, la ganadería y el arroz. Soto, un pequeño productor y presidente de la Sociedad Rural de Lavalle, desarrolla la horticultura y la ganadería.

Por estos días está en plena cosecha de tomates, pimientos, berenjenas, chauchas, zapallitos. Pero la ecuación no le cierra por ningún lado. “Tenemos los insumos en dólares y le vendemos a un mercado interno en pesos muy caído. Nosotros no somos fijadores de precios”, explicó el productor hortícola y ganadero correntino José Alberto Soto.

En el Mercado Central de la ciudad de Buenos Aires por estos días el cajón de tomates ronda los 500 pesos, y según Soto entre fletes y gastos asociados ya se van a 400 pesos.

“El tomate está muy tirado, un cajón de 20 kilos está 600 pesos, y te quedan 200-250 pesos por cajón nomás, y en la góndola está 280-300 pesos el kilo. Es una cosa de locos”, agrega Luis Gerardo Piazza, otro productor de la zona.

Esta situación generó escenas curiosas y alarmantes. En lugar de empaquetar y mandar al mercado, muchos productores decidieron donar sus tomates a comedores e instituciones, o bien dárselos de comer a la hacienda o a los cerdos.

“En la zona hay 1.100 hectáreas de tomate, eso es mucho volumen. Nadie quiere tirar la mercadería, invertimos muchos millones para esto, pero a veces no queda otra”, dice Soto.

Después cuenta que hoy a la madrugada se despertó con una granizada muy fuerte que destruyó una parte de sus invernaderos y de los tomates, un fenómeno que también arrasó con su ánimo lastimado.

“A uno se le bajan los brazos, llega un momento que uno no da más. Laburamos 365 días por año, les pedimos a nuestros hijos que no se vayan y terminamos vendiendo vacas para cubrir los gastos, no reponemos más hacienda”, dice con la voz quebrada.

Después su bronca busca un destinatario. “Déjense de joder los políticos. Prefiero que no nos ayuden, que arreglen los problemas del país en los que estamos todos involucrados”, dice y agrega: “Tenemos petróleo, tenemos ganadería, tenemos agua dulce…solo hace falta un poco de sensatez”.