Más de la mitad de las enfermedades se agravarían por el cambio climático, según un estudio

Se trata del dengue, la hepatitis, la neumonía o la malaria, entre otras. Además, los científicos norteamericanos realizaron un mapa interactivo donde se conecta cada riesgo climático con una enfermedad. Cuáles son los 4 puntos principales y qué advirtieron.

Las consecuencias del cambio climático ya no solo se limitarán a los fenómenos extremos. Sino que, además, se producirá un agravamiento en más de la mitad de las enfermedades patógenas humanas conocidas hasta el momento, tales como el dengue, la hepatitis, la neumonía o la malaria, por nombrar algunas. En ese sentido, científicos norteamericanos alertaron sobre 4 puntos que impulsarán esta situación y realizaron un mapa interactivo que vincula cada riesgo climático con una patología.

En un trabajo publicado en Nature Climate Change, un equipo de investigadores de la Universidad de Hawái en Manoa, Estados Unidos, aseguró que “el calentamiento, las precipitaciones, las inundaciones, las sequías, las tormentas, los cambios en la cubierta terrestre, el cambio climático en los océanos, los incendios, las olas de calor y los cambios en el nivel del mar” influirán “en las enfermedades provocadas por virus, bacterias, animales, hongos, protozoos, plantas y cromistas”.

Para analizar la situación, los expertos realizaron una búsqueda sistémica de estudios y ejemplos empíricos, ante ellos evaluaron los “impactos de 10 peligros climáticos sensibles a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en cada enfermedad patógena humana conocida”, los riesgos analizaron fueron: aumento de la temperatura del planeta, sequía, olas de calor, incendios forestales, precipitaciones extremas, inundaciones, tormentas, aumento del nivel del mar, los cambios biogeoquímicos en los océanos y los cambios en la cubierta terrestre.

Según explicaron en un comunicado emitido por la casa de altos estudios, el análisis se realizó “combinando dos listas autorizadas de todas las infecciones y enfermedades patógenas conocidas que han afectado a la humanidad en la historia registrada”, para lo cual “los investigadores revisaron más de 70 000 artículos científicos”.

En ese sentido, los científicos aseguraron que las enfermedades patógenas evaluadas “se transmitían principalmente por vectores, aunque también se encontraron ejemplos de casos de vías de transmisión por vía hídrica, aérea, contacto directo y alimentos”. Asimismo, señalaron que “más del 58%, o 218 de 375, de las enfermedades patógenas humanas conocidas se habían visto afectadas en algún momento por, al menos, un peligro climático”.

Camilo Mora, profesor de geografía en la Facultad de Ciencias Sociales (CSS) y líder del estudio, explicó: “Dadas las amplias y generalizadas consecuencias de la pandemia de COVID 19, fue realmente aterrador descubrir la enorme vulnerabilidad de la salud resultante de las emisiones de gases de efecto invernadero”. Al tiempo que resaltó que “hay demasiadas enfermedades y vías de transmisión para que pensemos que realmente podemos adaptarnos al cambio climático”, es por eso que resaltó “la necesidad urgente de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial”.

Para evidenciar la situación ante cada patología, los científicos desarrollaron un mapa interactivo donde se evidencia la conexión entre un peligro climático y una enfermedad. “La herramienta permite a los usuarios consultar peligros, vías y grupos de enfermedades específicos, y ver la evidencia disponible”, explicaron los expertos. Además, resaltaron 4 puntos que se verán influenciados por el cambio climático.

Cuáles son los cuatro puntos que advirtieron los expertos

Para señalar cuáles son los aspectos del cambio climático que afectarán a la salud, los científicos los dividieron en 4 puntos:

  1. Los peligros climáticos acercan los patógenos a las personas: tanto el área como la duración de los peligros climáticos está en aumento, con lo cual se impulsa y facilita la “expansión de vectores y patógenos”. Un ejemplo de esto es que “el aumento de las temperaturas y las precipitaciones se asociaron con la expansión del área de vectores, tales como mosquitos, garrapatas, pulgas, aves y varios mamíferos implicados en brotes” de enfermedades.
  2. Los peligros climáticos acercan a las personas a los patógenos: debido a los fenómenos extremos, las personas se verán forzadas a desplazarse y migrar hacia otros lugares, con lo cual se estarán aproximando a otros patógenos. “Tormentas, inundaciones y un aumento del nivel del mar provocarán desplazamientos. Con lo cual se provocarán casos de leptospirosis, giardiasis, gastroenteritis, cólera, salmonelosis y neumonía”.
  3. Patógenos perfeccionados: los peligros climáticos mejorarán aspectos específicos de los patógenos, como puede ser una mayor “idoneidad ante el clima para la reproducción, aceleración del ciclo de vida, aumento de las temporadas y la duración de la exposición probable, mejora de las interacciones entre patógenos y vectores, y aumento de la virulencia”.
  4. Disminución de la capacidad humana ante los patógenos: el cambio climático provocará alteraciones en la condición corporal de las personas,además se sumará: “estrés por la exposición a condiciones peligrosas; vivir en condiciones inseguras, daño la infraestructura, exposición a patógenos forzada y/o reducción a la atención médica”.

Vale destacar que los científicos también detectaron que algunas enfermedades disminuyeron su gravedad, 63 de 286 para ser exactos. “El calentamiento global, por ejemplo, parece haber reducido la propagación de enfermedades virales relacionadas con condiciones inadecuadas para el virus o debido a un sistema inmunológico más fuerte en condiciones más cálidas”, explicaron los científicos.

Por su parte, Kira Webster, Ph.D. en geografía de CSS y coautora de la investigación, señaló: “Sabíamos que el cambio climático puede afectar las enfermedades patógenas humanas. Sin embargo, a medida que crecía nuestra base de datos, nos fascinaba y nos angustiaba la abrumadora cantidad de estudios de casos disponibles que ya muestran cuán vulnerables nos estamos volviendo a nuestras crecientes emisiones de gases de efecto invernadero”.