Carencia de conciencia ciudadana en Goya, vulnerable a inundaciones

Vivimos en una ciudad vulnerable a las inundaciones con carencia de responsabilidad ciudadana, demostrado una vez más en situaciones consideradas extraordinarias como son las lluvias denominadas torrenciales (intensidad de precipitación entre 60 a 90 mm/hs); lluvia 16/03/23: total 90 mm/ 24 hs, 50 mm precipitó en un tiempo entre 20 y 30 minutos, esto implica una lluvia con una intensidad de precipitación Ip= 100 y 150 mm/hs.

Lluvia torrencial que produjo anegamientos e inconvenientes temporales en la ciudad, donde a través del sistema de red pluvial y estaciones de bombeo, para el estado de situación del río Paraná, se evacuaron los excedentes pluviales.

Estos valores corresponden o están dentro del rango de lluvias torrenciales y en poco tiempo, y son las que producen anegamientos temporales y un retraso de los excedentes pluviales al punto de descarga, (estos tiempos de descarga han sido disminuidos a valores entre 1 hs y 2 hs dependiendo de la intensidad de precipitación y de un componente peligroso como son los residuos o bolsas de basuras, etc., arrojados a la vía pública, canales, cunetas y que además ponen en riesgo los equipos de bombeo y producen demoras en la operación.

La reducción del tiempo de descarga de los excedentes pluviales se produce a partir de las obras de infraestructura pluvial que constantemente se van incorporando con recursos genuinos de la Municipalidad de Goya y el Gobierno Provincial.

Antes de las obras mencionadas los tiempos de descarga para lluvias de iguales y menores características eran entre 2 días y 3 días.

Carencia de conciencia ciudadana en una ciudad, y vulnerable a las inundaciones, es la que tienen algunas personas al no respetar en lo más mínimo al vecino, cuando se le da un tratamiento distinto a los residuos al determinado por las normas (sacar fuera de lugar y tiempo las bolsitas, ramas, escombros, etc.). Técnicamente acciones antrópicas, es decir acciones realizadas por el hombre.

Carencia de conciencia ciudadana en una ciudad vulnerable a las inundaciones es aquella que poseen algunas personas al circular con vehículos y la mayoría de las veces a alta velocidad considerando el anegamiento temporal de calles, produciendo aún mayores inconvenientes.

Sencillamente estas son algunas actitudes irresponsables que no aportan a la buena convivencia, en una comunidad vulnerable a la problemática de las inundaciones, para minimizar efectos negativos de las lluvias.

Las inundaciones son un fenómeno natural que no puede evitarse. Sin embargo, su probabilidad y sus efectos se ven incrementados por causa de la actividad humana. Los riesgos de inundación y la importancia de los daños por ellas ocasionados van a aumentar en el futuro, debido principalmente al cambio climático, a la inadecuada gestión de los ríos, a la edificación de construcciones en las zonas inundables y al ascenso del número de personas y de bienes presentes en esas zonas.

Actualmente estamos viviendo una fase final y fría de La Niña (barras azules), que ha perdurado ya 3 años, la primera vez que ocurre en el siglo XXI. Se prevé que en la segunda parte de 2023 las aguas del Pacífico ecuatorial se calienten entrando en una fase cálida de El Niño (barras rojas). El promedio de modelos climáticos muestra que existe un 67 % de probabilidades de ocurrencia de una fase ENSO “Niño” en el trimestre comprendido entre los meses de julio a septiembre de 2023.

Otra particularidad es que la proyección de parte de los centros climáticos muestra una potencial aceleración de la temperatura en el Océano Pacifico ecuatorial en los próximos meses, lo que estaría indicando que podría tratarse de una fase intensa de “El Niño”

Los desastres pueden afectar a cualquiera y por lo tanto son un asunto de todos. La reducción del riesgo de desastres debe formar parte de la toma de decisiones cotidianas: desde la forma en que la gente educa a sus hijos e hijas hasta cómo planifican sus ciudades. Cada decisión puede hacernos más vulnerables o, por el contrario, más resistentes.

Todos tenemos la responsabilidad de reducir el riesgo de desastres. La instauración de sólidas alianzas entre las dependencias gubernamentales, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil es primordial para desarrollar verdaderamente una cultura de reducción del riesgo y para integrar la reducción del riesgo de desastres a las políticas y la planificación.

Continuamente y con acciones positivas como son las obras de infraestructura pluvial y fluvial y medidas no estructurales (normas), la Municipalidad de Goya, a través del área correspondiente a PRODEGO, gestiona y trabaja con el objeto de ampliar la infraestructura correspondiente y minimizar los efectos negativos de lluvias de variada intensidad.