El presidente de Estados Unidos dirigió el mensaje “a todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este sábado que el espacio aéreo de Venezuela debe considerarse “cerrado en su totalidad”.
A través de su cuenta en la red social Truth, el mandatario manifestó: “A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas: les rogamos que consideren que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad. ¡Gracias por su atención!“.
La declaración se produce mientras la administración de Trump aumenta la presión sobre Venezuela con un importante despliegue militar en el Caribe, que incluye el portaaviones más grande del mundo.
Durante el pasado fin de semana, Trump mantuvo una conversación telefónica con el dictador Nicolás Maduro para advertir que Estados Unidos multiplicará las acciones militares, si no abandona Caracas en el corto plazo.
El secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional, Marco Rubio, participó de la comunicación que mantuvieron el líder republicano y el dictador chavista.
La inclusión de Rubio en el contacto con Maduro implica que la administración republicana ya descartó tácticas alternativas con el régimen populista -contratos petroleros, por ejemplo-, que se proponían en otros espacios de poder en la Casa Blanca como vía de negociación para iniciar la transición venezolana.
En su conversación con Maduro, Trump no propuso una mesa de negociación, ni una hoja de ruta para permitir que el dictador de Venezuela gane tiempo a su favor frente al cerco militar desplegado por el Pentágono.
Al contrario, el presidente de Estados Unidos ratificó ante Maduro su decisión política de terminar con los carteles de la droga que actúan bajo la protección del Palacio de Miraflores.
Además, Trump dejó establecido que, junto a Maduro, deben abandonar Venezuela las principales figuras del régimen que se beneficiaron con los negocios ilegales -drogas, armas, petróleo- y montaron un sistema represivo que viola sistemáticamente los derechos humanos.
En este contexto, si el dictador abandona Caracas como exige Trump, a su lado deberían huir -al menos- Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, miembros clave de la nomenclatura que opera con Maduro.
Al comienzo de las negociaciones secretas entre la administración republicana y la dictadura de Venezuela se analizó la posibilidad de permitir que Maduro abandone Caracas y que la transición democrática quedara en manos de Delcy y Jorge Rodríguez. Ahora, ni eso: Trump exige que Maduro y sus jerarcas escapen en el corto plazo.
Trump aseguró a Maduro que la presión política y militar sobre el régimen se multiplicaría en el tiempo, y cumplió con su palabra. Horas después de la comunicación telefónica con Maduro, la Secretaría de Estado confirmaba que el Cartel de los Soles era designado como Organización Terrorista Extranjera (FTO).
Maduro es el jefe del Cartel de los Soles, y su designación como Organización Terrorista Extranjera permite a la administración Trump acorralar al régimen populista.
El Pentágono montó un cerco militar frente a las costas de Venezuela, mientras que la Secretaría del Tesoro y el Departamento de Estado tienen todos los recursos jurídicos que permiten asfixiar a la dictadura y atacar blancos estratégicos en territorio venezolano.
El Cartel de los Soles, designado como organización terrorista extranjera
La decisión del gobierno de Estados Unidos de incluir al Cartel de los Soles en la lista de organizaciones terroristas extranjeras abrió la puerta a nuevas medidas de presión política, económica y militar en la región.
La lista de organizaciones terroristas extranjeras (Foreign Terrorist Organizations) es gestionada por el Departamento de Estado y otorga a Washington facultades jurídicas amplias, por ejemplo, para imponer sanciones, congelar activos y perseguir judicialmente a cualquier persona o entidad que colabore con una organización incluida en la lista.
Sumar al Cartel de los Soles refuerza el andamiaje legal que ya pesaba sobre altos funcionarios venezolanos por tráfico de drogas y corrupción, y amplía la posibilidad de acciones más agresivas.
El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que el grupo “es responsable de violencia terrorista en todo el hemisferio”, y reiteró que Washington considera al propio Maduro como líder de la estructura criminal. La dictadura venezolana rechaza estas acusaciones y sostiene que no existen pruebas públicas que la vinculen a redes de narcotráfico.
¿Qué cambia?
Aparte de las investigaciones judiciales y las sanciones sectoriales vigentes —incluido el embargo petrolero y bloqueos financieros—, el nuevo estatus autoriza una presión adicional sobre aliados, bancos, empresas e individuos que tengan relación con el régimen venezolano o con líderes del cartel. Las acciones o apoyos hacia el grupo ahora podrán ser perseguidos penalmente bajo leyes antiterroristas de Estados Unidos.
Para los expertos consultados por agencias internacionales, la inclusión del Cartel de los Soles en la lista FTO “abre nuevas opciones” para la administración norteamericana, especialmente en términos militares.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, definió la decisión como un paso que brinda “toda una gama de alternativas legales”. Si bien la legislación FTO no menciona ataques armados, este cambio puede servir como justificación para futuras operaciones quirúrgicas sobre infraestructuras o activos vinculados al cartel fuera de zonas urbanas
Despliegue militar
La declaración se produjo en un momento de máxima presencia militar estadounidense en el Caribe. El portaviones USS Gerald R. Ford —el más grande de la flota— dirige una operación acompañada por más de una decena de barcos, aviones de combate y 12.000 efectivos, con el fin de combatir organizaciones de narcotráfico.
Desde septiembre, las fuerzas estadounidenses han hundido al menos 21 embarcaciones sospechosas y se han reportado más de 80 muertes.
La campaña busca asfixiar financieramente al régimen de Caracas, que ya padece hiperinflación y restricciones para colocar su petróleo en el mercado internacional. Economistas citados por la agencia de noticias AFP consideran que la designación FTO puede endurecer el embargo vigente y forzar a Venezuela a vender crudo con fuerte descuento, agravando la crisis económica.
El mensaje de Bruno Rodríguez
La dictadura cubana denunció una “interferencia electromagnética” en el Caribe
El canciller de la dictadura de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció una “interferencia electromagnética” en el Caribe.
“Denunciamos persistente interferencia electromagnética en el Caribe, particularmente sobre el espacio aéreo de Venezuela, provocada por el ofensivo y extraordinario despliegue militar de EEUU en la región”, escribió el funcionario en su cuenta en la red social X.
Y completó: “Forma parte de la escalada de la agresión militar y la guerra psicológica contra territorio venezolano, dirigidas a derrocar por la fuerza al legítimo gobierno de esa hermana nación de Nuestra América”.
















