La medida redefine funciones, amplía facultades y crea nuevos organismos de control e inteligencia.
El Gobierno nacional oficializó este viernes una reforma de la Side a través de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), con el que avanzó en una reestructuración integral del sistema de inteligencia. La medida busca modernizar su funcionamiento, clarificar competencias y fortalecer los mecanismos de control, según argumentaron fuentes oficiales.
El DNU reorganiza la estructura de la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side), elimina algunas áreas preexistentes y refuerza su rol como órgano central del sistema.
Desde ahora, la Side tendrá conducción directa sobre todos los organismos de inteligencia del país y mayor capacidad de supervisión presupuestaria, incluidos los gastos reservados.
Uno de los puntos más controvertidos del decreto establece que todas las actividades de inteligencia pasan a ser consideradas “encubiertas”. El Gobierno justificó esta decisión en la necesidad de resguardar información sensible y reducir riesgos estratégicos para el Estado nacional.
Además, la reforma autoriza a los agentes de inteligencia a aprehender personas en situaciones de flagrancia o por orden judicial. En esos casos, el decreto fija que deberán dar aviso inmediato a las fuerzas de seguridad correspondientes.
Entre los cambios estructurales, el DNU dispone la disolución de la Agencia de Seguridad Nacional y la creación de la Agencia Nacional de Contrainteligencia. Este nuevo organismo tendrá como misión prevenir amenazas como el espionaje, el sabotaje, la injerencia externa y las operaciones de influencia que puedan afectar el orden constitucional o los intereses estratégicos del país. Sus acciones alcanzarán a todo el sector público nacional.
En el plano digital, el Gobierno separó formalmente la ciberseguridad de la ciberinteligencia. Se creó el Centro Nacional de Ciberseguridad, que dependerá de la Jefatura de Gabinete, mientras que la ex Agencia Federal de Ciberseguridad fue reconvertida en Agencia Federal de Ciberinteligencia, bajo la órbita de la Side, con foco exclusivo en inteligencia en el ciberespacio.
Otro punto relevante es la disolución de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar. A partir de ahora, toda la inteligencia estratégica militar quedará bajo la órbita del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, con el objetivo de evitar superposiciones y simplificar la estructura.
El decreto también crea dos espacios de coordinación. Por un lado, la Comunidad de Inteligencia Nacional, integrada por los organismos de inteligencia, las Fuerzas Armadas, las fuerzas de seguridad y la Unidad de Información Financiera (UIF). Por otro, la Comunidad Informativa Nacional, que incorpora a organismos como Migraciones, Renaper, Aduana, Cancillería y áreas vinculadas a energía, lo nuclear y el sector espacial.
Finalmente, el DNU modifica el sistema de designación y remoción de los titulares de los organismos desconcentrados de la Side. Esa atribución, que antes correspondía al Poder Ejecutivo, pasará ahora al secretario de Inteligencia.
Desde el Gobierno sostienen que la reforma permitirá legitimar y actualizar el sistema de inteligencia, integrarlo de manera más clara al Estado y adecuarlo a las amenazas actuales, con mayores niveles de control y transparencia institucional.

















