Argentina ratificó en la OEA su apoyo al operativo de EEUU en Venezuela y a la detención de Nicolás Maduro

El embajador Carlos Cherniak participó de una reunión extraordinaria que se realizó en Washington. En sintonía con la postura del representante argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, respaldó la operación militar y reclamó la liberación inmediata del gendarme Nahuel Gallo

La Argentina reiteró hoy su apoyo al operativo encabezado por Estados Unidos en Venezuela durante una sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se realizó en Washington D.C. El gobierno argentino, así, avaló la detención de Nicolás Maduro y exigió la liberación inmediata de Nahuel Gallo, el gendarme argentino detenido por el régimen chavista a principios de diciembre de 2024.

El embajador ante la OEA, Carlos Cherniak, se manifestó durante su discurso en línea con la postura que el representante argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, planteó ayer durante la reunión del Consejo de Seguridad, y ratificó el posicionamiento del gobierno libertario: “La Argentina valora la decisión y determinación demostrada por el presidente de Estados Unidos y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela, que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, también líder del Cartel de los Soles, que al igual que el Tren de Aragua, fue declarado en 2025 como organización terrorista por el gobierno argentino”, indicó.

Y agregó: “Confiamos que estos acontecimientos representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región y, al mismo tiempo, abran una etapa que permita al pueblo venezolano recuperar plenamente la democracia, el imperio de la ley y el respeto de los derechos humanos, poniendo fin a la opresión ejercida durante años por el régimen autoritario que hundió a su pueblo en la pobreza y obligó a ocho millones de venezolanos a escapar de su país”.

Además, el diplomático argentino evitó mencionar a la opositora venezolana María Corina Machado e hizo una crítica al rol de la OEA: “Hemos sido claros en varias oportunidades que la diplomacia del silencio es inaceptable. Mientras a nivel regional y universal se registraban y denunciaban prácticas que se consideraban terrorismo de Estado y de crímenes de lesa humanidad, el silencio de la OEA retumbaba en nuestras sociedades, haciendo poner en duda el mismo propósito de esta organización. Señor Presidente, debemos actuar ahora conforme se espera de nosotros. Los enormes desafíos generados por los cambios en Venezuela se deben traducir en una acción común para que el flagelo del narcoterrorismo deje de azotar a nuestros habitantes y haya democracia, respeto a los derechos humanos y libertad, permitiendo así una verdadera paz en la región”.

Con relación a la situación de Nahuel Gallo, el embajador aseguró: “Hemos insistido, en reiteradas oportunidades, que las constantes violaciones a los derechos y a las libertades de las personas en ese país deberían ser abordadas. En particular, la detención arbitraria y desaparición forzada de ciudadanos venezolanos y de otros países, tales como el argentino Nahuel Gallo. En esto queremos ser enfáticos: a estas situaciones se les debe poner fin. Solicitamos con firmeza la inmediata liberación del gendarme argentino, así como se garantice su pronto y sano retorno al país para reencontrarse con su familia”.

Por otro lado, Nicolás Maduro seguirá detenido en Nueva York, junto a su esposa Cilia Flores, y se prevé que vuelva a declarar ante la justicia el 17 de marzo. Ayer, lunes, se realizó la primera audiencia en el tribunal federal de Manhattan, donde el líder chavista enfrentó cuatro cargos, principalmente por narcotráfico. Según se supo, se declaró no culpable en su primera comparecencia. Vestido con camiseta anaranjada y pantalón beige de presidiario, afirmó ante el juez Alvin Hellerstein que continúa como presidente de Venezuela y denunció que sufrió un secuestro en su residencia de Caracas durante el operativo de captura del sábado, ejecutado por fuerzas estadounidenses.

“No soy culpable, soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país”, dijo en español. Luego agregó que fue “secuestrado”. Al retirarse de la sala lanzó: “Soy un prisionero de guerra”.

Además de la ONU, y la OEA, el presidente Javier Milei aprovechará su participación en el Foro de Davos para volver a ratificar en el plano internacional la postura del país con relación a la situación de Venezuela, el operativo liderado por Donald Trump y la política en la región.

Un momento de tensión
Al momento de la exposición del representante de Estados Unidos, Leandro Rizzuto Jr., se registró tensión cuando una mujer presente en la audiencia lo increpó por el operativo en Venezuela. Este hecho hizo que el presidente del Consejo Permanente, el colombiano Luis Ernesto Vargas, llame a personal de seguridad para retirarla y que la sesión pueda continuar con normalidad.

Durante su discurso, el diplomático de EEUU aseguró que Trump “ofreció a Maduro varias rampas legales, pero Maduro rehusó tomarlas; esto no fue una interferencia en la democracia en Venezuela, sino que se retiró el obstáculo principal a ello”. “Nicolás Maduro no representó el orden democrático, lo destruyó”, sostuvo.

Y agregó: “Fue una acción de la Justicia estadounidense contra el crimen organizado. El secretario (Marco) Rubio dijo que este es nuestro barrio, donde vivimos y no vamos a permitir que se convierta en un barrio operativo para Irán, Rusia, Hezbollah, China, los agentes de inteligencia cubana que controlan ese país. No se puede continuar teniendo las mayores reservas de petróleo en el mundo bajo el control de adversarios del hemisferio occidental mientras que la gente de Venezuela no tiene electricidad, tienen una calidad de vida subestándar y sus beneficios no benefician a la gente de Venezuela”.