Los datos se desprenden del anuario de Estadísticas Vitales 2024, que revela una suba en los indicadores de mortalidad luego de años de caída. Además, se registró un aumento en la Tasa de Mortalidad Materna. Qué dicen los expertos al respecto.
La Tasa de Mortalidad Infantil de la Argentina registró un incremento de 0.5 puntos porcentuales en 2024 luego de años de sostenido descenso, según un informe oficial que dio a conocer el Gobierno esta semana. Además, se reportó un incremento en la tasa de mortalidad materna. En paralelo cayó también la tasa de natalidad.
Los datos se desprenden del anuario de Estadísticas Vitales 2024, dado a conocer con demoras por las autoridades oficiales, que revela una suba en los indicadores de mortalidad luego de años de caída. Así, la Tasa de Mortalidad Infantil, que mide las muertes de menores de un año por cada mil nacidos vivos, subió de 8 en 2023 a 8.5 en 2024.
De todos modos, el número de muertes reportadas en 2024 fue menor que en 2023 debido a que además se registró una caída abrupta en la tasa de natalidad, con una reducción interanual de 47 mil nacimientos (en 2023 hubo 460.902 contra 413.135 en 2024). Según el análisis, se habrían registrado 220 fallecimientos adicionales si se hubieran mantenido los nacimientos.
En tanto, la Tasa de Mortalidad Materna reportó un incremento de 1,2 puntos y se recortó así la caída que se había logrado luego del pico de la pandemia.
Mortalidad infantil en Argentina: qué dicen los especialistas
Para Pablo Yedlin, médico, exministro de Salud de Tucumán y diputado nacional de Unión por la Patria, se trata de dos datos preocupantes. “La mortalidad infantil implica una suba de medio punto, Argentina venía mostrando un descenso progresivo, cumpliendo con los compromisos de la Organización Mundial de la Salud y las metas de cara a 2030”, resaltó.
Según los datos oficiales, sólo 9 de las 24 provincias lograron sostener la tendencia a la baja en el indicador, mientras que en las 15 restantes se observa un aumento, al igual que en la tasa nacional. En 4 de las 15 jurisdicciones que tuvieron aumento supera el 10% respecto a 2023 y en otras 4, supera el 20%.
En esta línea, Yedlin explicó a Radio 750 que “la proporción de niños de menos de un año que muere ha aumentado”, y remarcó que las muertes neonatales —aquellas que se producen en el primer mes de vida— registraron fuertes subas, que atribuyó a dos razones: por un lado, los nacimientos prematuros “que requieren controles y un tiempo en terapia intensiva” representó la mayor carga de fallecimientos. “El otro son las malformaciones congénitas, aquellas que pueden ser curados, como las cardiopatías”, recalcó.
Según un informe de la organización Soberanía Sanitaria, “el actual contexto de crisis económica y social, con empeoramiento de las condiciones laborales y aumento del desempleo, el acceso al sistema de salud se vuelve más dificultoso”.
En este sentido, resaltó que “es probable que ante estas dificultades los controles de salud en general disminuyan y el contacto con el sistema se de ante situaciones agudas por guardia”.
“Del mismo modo —continúa el informe— la precarización de las condiciones de vida de gran parte de la población y sobretodo de aquella en situación de mayor vulnerabilidad puede estar generando dificultades para que las personas gestantes puedan hacer los controles del embarazo necesarios para garantizar llegar al parto en las mejores condiciones sanitarias posibles. Resulta probable que esta sea parte de la explicación del aumento en la mortalidad infantil neonatal que se dio en 2024”.
Para Soberanía Sanitaria, que el mayor incremento haya sido en los niños con menos de 28 días es “especialmente relevante” ya que este componente “está estrechamente vinculado con el acceso oportuno y de calidad a los controles del embarazo, la atención del parto y el cuidado del recién nacido”.
“El deterioro de las condiciones socioeconómicas, la precarización laboral y las dificultades crecientes para acceder al sistema de salud aparecen como factores plausibles en la explicación del fenómeno observado”.
Yedlin lamentó además que los indicadores hayan desmejorado también respecto de la tasa de mortalidad materna. “Aumentó mucho, si se saca la pandemia, hay que ir 15 años atrás para tener un indicador como este, donde están vinculados los embarazos no deseados, la falta de controles, la atención a madres por infecciones. Casi toda la mortalidad materna es prevenible”, sostuvo Yedlin.
















