Y qué alertan para los países de la región
La Organización Panamericana de la Salud emitió un alerta recientemente y reportó un aumento de casos. La importancia de reforzar los esquemas de inmunización
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha intensificado sus advertencias ante el sarampión en las Américas. La institución llama a reforzar de inmediato la vigilancia, completar los esquemas de inmunización y preparar respuestas rápidas para controlar los brotes sostenidos, que experimentan un crecimiento sin precedentes en los últimos años.
Los últimos datos de la OPS subrayan la preocupación respecto a la cobertura de vacunación en Argentina: mientras que la tasa de inmunización con la primera dosis de la vacuna contra el sarampión alcanzó el 82% en el país en 2024, la segunda dosis llega al 46%. Esta cifra coloca a Argentina en la categoría roja, un umbral que demanda acciones urgentes.
De acuerdo con la entidad, último año ha sido el más desafiante para el control del sarampión en la región. En 2025, se notificaron 14.891 casos confirmados de sarampión en 13 países de América –un aumento de 32 veces respecto a 2024, cuando se registraron solo 466 casos– y se reportaron 29 defunciones.
Estados Unidos y Canadá figuraron entre los países con mayor número de casos, con 2.242 y 5.436 respectivamente, mientras que México también exhibió cifras elevadas con 6.428 casos y 24 muertes. Argentina contabilizó 36 casos, y otros países como Bolivia, Belice, Paraguay, Perú y Uruguay notificaron brotes de magnitud variable.
La tendencia de escalada se mantiene en 2026. Según la OPS, durante las primeras tres semanas del año se identificaron 1.031 casos adicionales en siete países, entre ellos México, donde se reportaron 740 infectados en ese breve lapso. Bolivia, Canadá, Chile, Estados Unidos, Guatemala y Uruguay también notificaron nuevos casos, aunque en este periodo no se registraron muertes.
La organización advierte que estas cifras representan un crecimiento de 43 veces con respecto al mismo periodo de 2025, lo que evidencia una aceleración preocupante de la transmisión y el riesgo de epidemias.
El análisis epidemiológico de la OPS pone el foco en el perfil de los afectados: del total de casos confirmados donde se dispone de información, el 78% no estaba vacunado, y en el 11% de los casos los antecedentes de inmunización resultaron desconocidos.
Aunque la mayor cantidad de afectados corresponde a adolescentes y adultos jóvenes, las tasas de incidencia más altas se registraron en menores de un año, seguidos por niños de entre uno y cuatro años, y de cinco a nueve años. Este patrón refuerza la urgencia de garantizar esquemas completos de vacunación y adoptar medidas de protección adicionales en situaciones de brote.
De acuerdo a la OPS, el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa pero absolutamente prevenible mediante la aplicación oportuna de dos dosis de la vacuna triple viral SRP (sarampión, rubéola y paperas). Por ello, la organización recomienda a los países con brotes activos acelerar la vacunación, fortalecer la búsqueda activa de casos y asegurar una capacidad de respuesta rápida para interrumpir las cadenas de transmisión.
En el plano global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que en 2025 se notificaron más de 552.000 casos sospechosos de sarampión en 179 países. Cerca del 45% (247.623 casos) fueron confirmados, un dato que refleja el resurgimiento sostenido del virus en un contexto internacional marcado por persistentes brechas en las campañas de inmunización.
Las estadísticas de cobertura vacunal regional muestran solo pequeños avances. En 2024, la tasa de vacunación con la primera dosis de la SRP en las Américas pasó del 87% al 89%, mientras que la segunda dosis aumentó del 76% al 79%. Sin embargo, estos porcentajes permanecen lejos del 95% recomendado por la OPS para evitar brotes. Apenas el 33% de los países y territorios logró alcanzar o superar el 95% de cobertura en la primera dosis, y solo el 20% lo logró con la segunda.
Además, el informe revela que 1,5 millones de niños en la región no recibieron ninguna dosis de esta vacuna en 2024, una cifra preocupante que evidencia la magnitud de la brecha de inmunidad.
La OPS enfatiza la responsabilidad de todos los países de la región en cerrar estas brechas, mantener una vigilancia epidemiológica sensible y oportuna, y asegurar la protección de los viajeros, en particular aquellos que se desplazan a lugares con transmisión activa de sarampión.
La proximidad de eventos de gran escala, como la Copa Mundial de Fútbol 2026, motiva una advertencia puntual: la movilidad internacional y la concentración masiva de personas representan un riesgo adicional para la propagación del sarampión y la rubéola. Por ello, la OPS ha instado a los gobiernos a multiplicar los esfuerzos de vigilancia activa, diagnosticar precozmente posibles casos y fortalecer la cobertura vacunal en la antesala de estas reuniones multitudinarias.
Ante la aceleración de los brotes, la OPS reiteró que continuará monitoreando exhaustivamente la evolución de la enfermedad en la región y ajustará sus recomendaciones conforme a la dinámica epidemiológica.

















