El ataque que sufrió el plantel de Newell’s tras la goleada ante Banfield

El conjunto rosarino todavía no ganó en el Torneo Apertura y se marcharon sus entrenadores Favio Orsi y Sergio Gómez

Un nuevo episodio de violencia sacudió al fútbol argentino después de la goleada sufrida por Newell’s Old Boys (0-3) frente a Banfield y la salida de sus entrenadores. Durante la madrugada del domingo, el automóvil de Facundo Samuel Guch, juvenil del plantel, fue atacado con un explosivo artesanal en el predio Bella Vista de Rosario. Al mismo tiempo, desconocidos colgaron una bandera amenazante con un mensaje intimidatorio dirigido al plantel, en medio de una crisis futbolística e institucional.

El ataque ocurrió alrededor de las 00:50, cuando, según fuentes policiales citadas por El Ciudadano, un hombre ingresó al complejo y arrojó una bomba molotov sobre el vehículo de Guch, que estaba estacionado en la zona del hotel del predio. El artefacto causó daños menores en el techo del automóvil y el fuego fue controlado rápidamente, evitando consecuencias graves para el futbolista.

Pocos minutos después, mientras peritos de la policía trabajaban en el lugar, personas no identificadas colgaron una bandera de gran tamaño en las rejas sobre la Avenida Gollán, visible desde el exterior. El mensaje en aerosol rojo y negro advertía: “Ganen o balas para todos”. Las autoridades incautaron la bandera para intentar identificar a los responsables por rastros o huellas.

El incidente se produjo apenas horas después de la derrota por 3-0 ante Banfield, resultado que marcó la destitución de la dupla técnica compuesta por Favio Orsi y Sergio Gómez. Newell’s atraviesa un momento crítico: en seis fechas del torneo acumula solo dos puntos, cuatro derrotas y una docena de goles en contra. El equipo se ubica en la parte baja de la tabla de promedios, lo que genera preocupación en la dirigencia encabezada por Ignacio Boero, que atraviesa sus primeros meses de gestión y debe buscar con urgencia a un nuevo entrenador.

Las tareas investigativas de la policía de Rosario se centran en la revisión de imágenes de cámaras de seguridad del predio Bella Vista y de los alrededores. La causa fue caratulada bajo las figuras de daño y amenazas coactivas. Peritos buscan establecer cómo el atacante logró ingresar a la zona de concentración y determinar si recibió apoyo externo para ejecutar el acto y colgar la bandera mientras la policía estaba presente.

Este episodio recuerda amenazas anteriores recibidas por el club. Hace seis meses, la barra brava exhibió una bandera intimidatoria con la frase “ganen o muerte”, lo que evidencia una escalada en las presiones y el hostigamiento hacia el plantel profesional en medio de la crisis futbolística y con el clásico rosarino ante Rosario Central en el horizonte (se jugará el próximo domingo 1° de marzo en el Coloso Marcelo Bielsa).

Por el momento, Newell’s Old Boys no ha emitido ningún posicionamiento público sobre los hechos, mientras la investigación permanece abierta y aumenta la preocupación en torno a la seguridad del plantel. En tanto, la dirigencia designó como orientador interino a Lucas Bernardi, quien completó desde el banco de suplentes la también turbulenta campaña anterior, en la que el equipo logró salvar la categoría.

“El plantel regresará a los entrenamientos este domingo en el Centro Jorge Griffa bajo la conducción de Lucas Bernardi, quien asumirá al frente del primer equipo de forma momentánea junto al cuerpo técnico que lo acompaña en Reserva”, informó la institución en sus redes sociales.