“Que fue entrenadora personal de Carlos Menem”
La exjugadora profesional que nació en la localidad de Goya tenía 59 años.
Murió Cristina “Tina” Sotelo, la reconocida tenista correntina oriunda de Goya, quien tenía 59 años y fue reconocida por la fuerte amistad que la unió durante años al expresidente Carlos Menem.
Sotelo fue tenista profesional y compitió en la máxima categoría representando al Club Atlético River Plate entre 1982 y 1992. Durante esa etapa de pleno crecimiento deportivo, conoció a Menem cuando aún era gobernador de La Rioja.
“Yo lo conocí en 1984, cuando era gobernador de La Rioja, ahí ya me decía que él iba a ser Presidente”, recordó años atrás en una entrevista exclusiva a El Litoral. Según contó, durante una década viajó con frecuencia para entrenarlo: “Me llevaba a La Rioja a que le dé clases, así durante 10 años”.
La relación, forjada por la pasión compartida por el tenis, trascendió lo deportivo y generó gran repercusión mediática en los años 80. Sus viajes y encuentros fueron seguidos de cerca por revistas y magazines de la época, que reflejaban cada aparición pública.
En paralelo, su desempeño en el circuito profesional la llevó a competir en torneos de la Asociación Femenina de Tenis, viajando por Estados Unidos y Europa. “En el 86 me quedé un año en Estados Unidos, después hacía circuitos también en Europa”, relató.
Su figura también marcó una etapa de ruptura con los moldes tradicionales del deporte femenino. Fue tapa de la revista Playboy, experiencia que compartió con su colega y amiga Claudia Casabianca. “Me divertía mucho porque fui una transgresora en la época de los años 80, y por lo cual fuimos muy criticadas”, expresó en aquella entrevista.
Tras varios años en el exterior y luego de contraer matrimonio con un ciudadano de la isla colombiana de San Andrés, regresó a la Argentina en 2013. Desde entonces se dedicó a la formación de nuevas generaciones, dirigiendo una escuela de iniciación, formación y competencia en la Sociedad Sportiva de Goya, donde entrenaba a unos 40 chicos y chicas.
En sus últimas declaraciones públicas había contado que vivía en Goya junto a su madre, mientras su esposo residía en el Caribe colombiano, donde proyectaban radicarse definitivamente.
Con su partida, el tenis correntino despide a una figura que supo destacarse dentro y fuera de la cancha, protagonista de una época que combinó deporte, exposición mediática y una amistad que marcó la historia política y social de los años 80 y 90 en la Argentina

















