Advierten que el precio del petróleo seguirá aumentando

El ultimátum de Trump a Irán —reabrir Ormuz en 48 horas o ver destruidas sus centrales eléctricas— y la respuesta de Teherán amenazan con disparar aún más un Brent que ya acumula un alza del 80% desde el inicio del conflicto

Los precios del petróleo apuntan a seguir subiendo el lunes después de que el Brent cerrara el viernes en 112,19 dólares por barril, su nivel más alto desde julio de 2022, impulsado por una nueva espiral de amenazas entre Washington y Teherán en torno al estrecho de Ormuz. El intercambio de ultimátums sobre infraestructuras energéticas agrava una crisis que lleva 22 días paralizando el tránsito de hidrocarburos por el punto más estratégico del comercio energético mundial.

El detonante inmediato fue una publicación del presidente Donald Trump en su red Truth Social el sábado por la noche. “Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas, empezando por la más grande”, escribió.

El mensaje llegó apenas un día después de que Trump hubiera hablado de reducir las operaciones militares.

Irán no tardó en responder. El mando operativo Khatam Al-Anbiya, según informó la agencia semioficial Fars, advirtió que si las infraestructuras energéticas iraníes eran atacadas, “toda la infraestructura energética, tecnológica y de desalinización perteneciente a Estados Unidos y al régimen sionista en la región será objetivo”.

La declaración amplió el perímetro de la amenaza e incluyó explícitamente las plantas de agua potable del Golfo, de las que dependen millones de personas en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin.

El analista Tony Sycamore, de IG Markets, resumió a Reuters el estado de los mercados: la amenaza de Trump colocó una “bomba de relojería de 48 horas de alta incertidumbre” sobre el crudo, y si el ultimátum no se retira, los precios se dispararán el lunes.

Amrita Sen, fundadora de Energy Aspects, también en declaraciones a Reuters, fue más directa: ““Esto significa claramente una mayor escalada, lo que se traduce en precios del petróleo más altos. Sin embargo, algunos piensan erróneamente que Irán podría ceder”.

Y agregó: “Trump está intentando demostrar que puede superar la escalada, y ese camino termina en tierra quemada para la infraestructura del Golfo”.

Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la Operación Furia Épica el 28 de febrero, el Brent ha subido cerca de un 80%. El estrecho de Ormuz —por el que transita alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo y gas— permanece efectivamente bloqueado.

En los 22 días transcurridos, el cierre acumuló una pérdida equivalente a cuatro días completos de suministro global, unos 440 millones de barriles, según Reuters. Irán ha atacado en ese período puertos y refinerías en Arabia Saudí, Kuwait, Baréin, los Emiratos y Catar en represalia por los bombardeos sobre su territorio.

Teherán se ha abstenido hasta ahora de golpear a gran escala las plantas desalinizadoras del Golfo, pero esa contención está en juego. Según el Atlantic Council, daños masivos en esas instalaciones podrían dejar algunas ciudades sin agua potable en cuestión de semanas, con migraciones masivas y grandes apagones. Más del 90% del agua desalinizada del Golfo proviene de apenas 56 plantas, una concentración que las convierte en blancos de alto impacto estratégico.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calificó la situación como “la mayor perturbación del suministro en la historia del mercado petrolero mundial”. Su director ejecutivo, Fatih Birol, advirtió el viernes al Financial Times que restablecer los flujos desde el Golfo podría llevar hasta seis meses para algunos emplazamientos —y más tiempo para otros— y que tanto gobiernos como mercados subestiman la magnitud de la disrupción.

La AIE acordó el 11 de marzo la mayor liberación de reservas estratégicas de su historia, 400 millones de barriles, medida que hasta ahora no ha logrado contener la escalada.

La Administración Trump estudia además ocupar o bloquear la isla iraní de Kharg —por la que transita el 90% de las exportaciones de crudo iraní— para presionar a Teherán a reabrir el estrecho, según informó Axios. La operación requeriría tropas en tierra, opción que el propio Trump ha descartado públicamente. Con el contador de 48 horas en marcha y ninguna señal de distensión desde Teherán, los mercados afrontan el inicio de semana más incierto desde el estallido del conflicto.