El hombre de 28 años se había extraviado durante una expedición al río Aguapey.
Lo que comenzó como una angustiante denuncia por desaparición de persona en la zona rural de Gobernador Virasoro, terminó en una situación casi bizarra en el interior provincial. Un joven que era buscado intensamente por familiares, amigos y un nutrido contingente policial fue hallado sano y salvo, aunque ajeno a la movilización que había generado su ausencia.
El episodio se originó el pasado viernes, cuando tres amigos oriundos de Gobernador Virasoro partieron hacia la zona del Río Aguapey para una jornada de pesca. En un momento determinado, el grupo perdió de vista a uno de sus integrantes. Tras horas de búsqueda infructuosa por la zona y ante el temor de que hubiera sufrido un accidente, los compañeros regresaron a la ciudad para dar aviso urgente a las autoridades.
Dada la peligrosidad de la zona y el paso de las horas, se activó un protocolo de búsqueda inmediata. En el operativo intervinieron efectivos de la Policía Rural y Ecológica de Virasoro, personal de la Comisaría Segunda local y de la Comisaría Primera de Ituzaingó.
En total, más de 30 uniformados rastrillaron campos y riberas para dar con el paradero del hombre de 28 años.
Tras un arduo trabajo de campo, la policía finalmente localizó al sujeto. Para sorpresa de los rescatistas, el joven no se encontraba en peligro ni herido: se había topado casualmente con otro grupo de pescadores y, al desorientarse de su grupo original, decidió unirse a ellos.
Según confirmaron fuentes policiales, el hombre se encontraba pescando e ingiriendo bebidas alcohólicas con total normalidad, desconociendo por completo que se había montado un operativo cerrojo para rescatarlo. El hecho generó malestar entre quienes participaron de la búsqueda por la falta de aviso del joven, quien finalmente fue reintegrado a su hogar tras confirmarse su buen estado de salud.

















