El obispo Adolfo Canecin celebra este miércoles un triple acontecimiento: 68 años de vida, aniversario sacerdotal y décimo primer año como obispo. Reveló que este año lo festeja en Perugorría, y por la noche en la parroquia San Pedro con una misa y una “compartida con la gente”.
A pesar de que consideró que en Corrientes es fácil ser cura, por el afecto de la gente, pidió oraciones a Dios y la Virgen “para que yo me ponga de acuerdo con Dios y puedan ocurrir maravillas”, afirmó utilizando una frase que acuñó desde su primer día en Goya.
En declaraciones radiales, el prelado compartió reflexiones sobre la importancia de estas fechas y su significado en el marco litúrgico actual.
El obispo destacó que la liturgia del día se centra en el “misterio de la Anunciación y de la Encarnación”, recordando el plan divino de enviar a su Hijo en la “plenitud de los tiempos”. Canecin relató el pasaje bíblico de la Anunciación, donde el arcángel Gabriel comunica a la Virgen María, una “mujer jovencita”, que concebirá por obra del Espíritu Santo. La respuesta incondicional de María, su “sí”, inspiró una frase que el obispo acuñó al llegar a la diócesis: “Cuando Dios y el hombre se ponen de acuerdo, siempre ocurren maravillas”.
Reflexionando sobre su triple aniversario, señaló: “Celebro 68 años de vida, 38 años de sacerdote y 11 de obispo. El triple aniversario mío tiene sentido en el marco litúrgico en el cual celebramos”. Además, explicó que las celebraciones por este acontecimiento van rotando por distintas parroquias, y este año le toca compartir en Perugorría, y esta noche en la parroquia San Pedro con una misa y una “compartida con la gente”.
El obispo expresó un profundo agradecimiento por el afecto recibido tanto del pueblo correntino en general como de la diócesis de Goya en particular. “Siento el afecto de ustedes. Agradezco mucho. En mi caso, creo que es inmerecido. Sobrepasa todo lo que uno intenta entregar, servir, ponerse al servicio de ustedes. El cariño lo supera”, dijo.
Canecin atribuye este cariño recibido a un reflejo del “cariño y amor de Dios para con uno”. Compartió una anécdota de una reunión virtual con sacerdotes de África, donde les comentó: “En nuestra tierra correntina es fácil ser cura porque la gente quiere mucho a los curas y al obispo”. “Es mucho el cariño, agradezco mucho eso”, reiteró.
Asimismo, el obispo invitó a la comunidad a unirse en oración: “Hoy, recen a la Virgen, oren un Padre Nuestro, para que yo me ponga de acuerdo con Dios y puedan ocurrir maravillas, como pasó con la Virgen María, que dijo: ‘Hágase en mí según tu palabra’, y ocurrió el fruto de su vientre, Jesús”.
Dirección de Prensa – Municipalidad de Goya

















