El empleo en el sector mostró un crecimiento “exponencial” ante la necesidad de sumar ingresos. Cuánto ganan y qué perfil mantienen los trabajadores.
La tasa de desocupación alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, el nivel más alto para ese período desde 2020, cuando la pandemia de Covid-19 impactó de lleno en la actividad económica. En este escenario, cada vez más personas recurren a trabajar en aplicaciones de viajes y delivery como una alternativa para generar ingresos o complementar sus trabajos.
Aplicaciones como Cabify, Uber, DiDi, Rappi y PedidosYa registraron un crecimiento sostenido en la cantidad de trabajadores. Aunque no existen cifras oficiales por la alta informalidad del sector, se estima que más de un millón de personas trabajan a través de estas aplicaciones.
La secretaria adjunta del Sindicato de Base de Trabajadores por Aplicación (SiTraRepA), Belén D’Ambrosio señaló que el crecimiento fue “exponencial”, impulsado tanto por la pérdida de empleo formal como por la necesidad de generar más ingresos. Se calcula que hay unos 200 mil repartidores y cerca de 900 mil conductores en todo el país.
Según el “Coeficiente de Alcance de Pedido Promedio”, en diciembre de 2025 un repartidor ganó unos $3.033 por pedido. Con ese ingreso, se necesitaron alrededor de 454 entregas mensuales para cubrir gastos básicos.
“Trabajamos entre 10 y 12 horas diarias, seis días por semana, con ingresos cercanos a $1,3 millones”, explicó D’Ambrosio. En ese sentido, detalló: “Los repartidores estamos cobrando entre $ 1.200 y $ 3.000 por pedido entregado de lunes a jueves. Los fines de semana, se reciben entre $ 2.500 y $ 3.000. Con la alta demanda de trabajo en las plataformas y la caída de la cantidad de pedidos, se hacen en promedio 2 pedidos por hora aproximadamente”.
A su vez, los datos relevan que más del 60% de los trabajadores combinan esta actividad con otro empleo y el 70% trabaja entre 5 y 7 días por semana, con jornadas de unas 7,5 horas diarias.
En cuanto al perfil de los trabajadores de delivery, la edad promedio es de 36 años; casi la mitad cursó estudios superiores y, de ese total, el 25% llegó a completarlos; y más del 30% son conductores mujeres, un número superior al promedio histórico del sector.

















