Los récords que quedan por batir en el deporte tras la hazaña de Sabastian Sawe en Londres

El keniano protagonizó en Londres un capítulo histórico del atletismo, pero abrió la pregunta sobre qué récords quedan aún por derribar en el deporte y la resistencia humana

Sabastian Sawe cruzó la meta del Maratón de Londres en 1 hora, 59 minutos y 30 segundos, convirtiéndose en el primer hombre en completar una maratón oficial por debajo de las dos horas. La hazaña del keniano, celebrada ante 800.000 espectadores en la capital británica, cerró uno de los capítulos más buscados en la historia del atletismo y abrió la pregunta sobre qué barreras quedan aún por derribar en el deporte y la resistencia humana.

En la misma carrera, Yomif Kejelcha también bajó de las dos horas, apenas 11 segundos después de Sawe, en su primera maratón. El ugandés Jacob Kiplimo llegó tercero y superó el récord mundial anterior, aunque se quedó a 28 segundos de la barrera histórica. Tres atletas rozando lo imposible en un mismo día marcaron un punto de inflexión en la historia del atletismo de fondo.

Tras la caída de este récord, la pregunta es inevitable: ¿Qué desafíos humanos quedan por conquistar? De acuerdo con el periódico británico The Guardian, varios logros deportivos y de resistencia permanecen pendientes, algunos por razones físicas, otros por limitaciones legales o geográficas.

Nadar el Pacífico, el mayor desafío acuático

La primera travesía a nado por el océano Pacífico sigue sin completarse. El nadador francés Benoît Lecomte lo intentó en 2018, partiendo desde Choshi, Japón, con la intención de cubrir 64 kilómetros diarios hasta llegar a San Francisco. Lecomte debió abandonar tras recorrer 1.500 millas cuando su embarcación de apoyo sufrió daños irreparables.

Lecomte ya ostenta el récord de cruzar el Atlántico a nado, tras su travesía de Massachusetts a Bretaña en 1998. El Libro Guinness de los Récords no reconoce ese logro por la incertidumbre sobre la distancia real nadada. El Pacífico, el océano más grande del mundo, sigue esperando a quien pueda completar el recorrido íntegro.

La primera circunnavegación de Gran Bretaña a nado, en cambio, ya figura en los registros oficiales. El británico Ross Edgley la completó en 2018 y describió la experiencia como “brutal” al llegar a la meta en Margate.

El salto de nueve metros y los récords de pista más longevos
El récord mundial de salto de longitud, establecido por el estadounidense Mike Powell con 8,95 metros en 1991, lleva 35 años sin ser superado. Powell llegó a saltar 8,99 metros al año siguiente, pero con ayuda del viento y en altitud, por lo que el registro no fue homologado. La barrera de los nueve metros permanece como uno de los grandes desafíos del atletismo de campo.

Otros récords históricos también resisten el paso del tiempo. Los 100 metros en 10,49 segundos y los 200 metros en 21,34 segundos de Florence Griffith-Joyner, establecidos en 1988, siguen vigentes. Los récords femeninos de 400 y 800 metros, logrados por atletas de la antigua República Democrática Alemana y Checoslovaquia en los años 80, tampoco han sido superados.

El triple salto de 18,29 metros de Jonathan Edwards, fijado en 1995, también resiste más de 30 años después. De acuerdo con el períodico británico, el propio Edwards atribuye la longevidad de su marca a que el atletismo “no ha seguido el ritmo de la profesionalización del deporte”.

Aguantar la respiración 30 minutos y escalar la montaña prohibida

La apnea estática de 30 minutos sigue siendo una barrera sin superar. El croata Vitomir Maričić logró en 2025 bajar de los 29 minutos y 3 segundos, pero no alcanzó la media hora. Croacia se convirtió en un referente mundial en esta disciplina, con varios atletas entre los mejores del mundo en resistencia bajo el agua.

Su compatriota Budimir Šobat, anterior poseedor del récord con 24 minutos y 37 segundos, no empezó a practicar apnea hasta los 48 años. Šobat señaló que la edad le ayudó a mantener la calma en los momentos más críticos. “Claro, hay que estar un poco loco”, admitió.

El ascenso al Gangkhar Puensum, la montaña virgen más alta del mundo con 7.570 metros, seguirá pendiente por razones legales. De acuerdo con el medio, Bután prohibió en 1994 la escalada de todos los picos de más de 6.000 metros por respeto a las creencias espirituales locales. Varios intentos fallidos en los años 80 no lograron la cima, y la montaña, cuyo nombre significa “Pico Blanco de los Tres Hermanos Espirituales”, permanece invicta y protegida por ley.