Desde el Encuentro Nacional de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes advirtieron sobre el “rechazo infundado y arbitrario” hacia las personas que quieren entrar al país.
La Iglesia criticó la política migratoria nacional y mantiene la tensión con el Gobierno: “No responde a la acción de un Estado garante de derechos”. Los cuestionamientos surgieron del Encuentro Nacional de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes, de la Iglesia Católica de la Argentina.
Fue luego de los cuestionamientos de parte del oficialismo al mensaje del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana.
Desde la Pastoral alertaron sobre la reforma migratoria. Plantearon que provoca “una situación de vulnerabilidad” en migrantes: “La incertidumbre en los procesos de regularización y el cambio de categorías generan un temor constante a la expulsión, obstaculizando el acceso a derechos fundamentales como el documento de identidad, la salud, la educación y el trabajo digno”.
Expresaron su preocupación por el “aumento del rechazo infundado y arbitrario hacia las personas migrantes en la frontera, como así también los supuestos operativos de control migratorio, que parecieran responder más a una estrategia de comunicación política que a la acción de un Estado garante de derechos”.
Alertaron que “en estos tiempos, marcados por una realidad cada vez más compleja, el acceso a un trabajo digno se vuelve difícil de alcanzar para las grandes mayorías” y que a ese panorama se suma “la creciente dificultad de acceder a un servicio de salud de calidad para las familias, situación que resulta aún más desesperante para las personas con discapacidad”.
Desde la Pastoral criticaron que con la reforma migratoria muchos migrantes “enfrentan una situación de vulnerabilidad” y que “la incertidumbre en los procesos de regularización y el cambio de categorías generan un temor constante a la expulsión, obstaculizando el acceso a derechos fundamentales como el documento de identidad, la salud, la educación y el trabajo digno”.
Cuestionaron que quienes se trasladan “a la zona de explotación de hidrocarburo no convencional, así como en la búsqueda de trabajo en el sector portuario; con la ilusión de un empleo rápido” se encuentran “con un escenario hostil y muchas veces expuestos a abusos de todo tipo”.
Plantearon que asumen “el compromiso de seguir caminando juntos en la construcción de planes para la atención pastoral de las familias migrantes”, que trabajan para que “las comunidades no sean lugares de acogida asistencial, sino espacios integrales que protejan la dignidad humana y fomenten la ‘cultura del encuentro’ frente a la del descarte”, y que eso “implica reconocer al migrante no como una carga, sino como una persona con dones que enriquece a la comunidad”.
El arzobispo de Buenos Aires volvió a reclamar por el “respeto la diversidad”, luego de su mensaje en el Tedeum
García Cuerva volvió a reclamar por el “respeto la diversidad”, luego de su mensaje en el Tedeum. El religioso dijo en su mensaje en la misa en la Catedral Metropolitana: “Pidamos hoy especialmente por nuestra ciudad de Buenos Aires como dijimos de la Santísima Trinidad por todos sus ciudadanos y pidamos también por todo nuestro país para que aprendamos a vivir en comunión, para que aprendamos a vivir como una gran familia donde sepamos respetar la diversidad, donde sepamos dialogar entre nosotros porque fuimos creamos a imagen y semejanza de Dios, a Él nos tenemos que parecer, ese es nuestro compromiso y ese tiene que ser nuestro testimonio. Anunciar al mundo que hay un Dios que nos ama con locura y que nos hace hermanos”.

















