La fiscalía analiza cámaras, movimientos en una vivienda de Cofico y el rol de un segundo detenido por presunto encubrimiento.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada sin vida en Córdoba, sumó nuevos elementos en las últimas horas y abrió una hipótesis más amplia: la Justicia intenta establecer si el principal acusado actuó solo o si hubo otras personas involucradas en maniobras posteriores al crimen.
El expediente tiene como principal imputado a Claudio Gabriel Barrelier, de 33 años, acusado de femicidio. Sin embargo, la detención de Osvaldo Miguel Fassetta, de 47 años, marcó un nuevo giro en la causa. El hombre alquilaba una habitación en la misma vivienda de barrio Cofico donde, según la investigación, habría ocurrido el hecho, y quedó imputado por encubrimiento agravado en contexto de violencia de género.
El segundo detenido y la hipótesis de encubrimiento
La detención de Fassetta puso bajo análisis el rol que pudo haber tenido durante las horas posteriores a la desaparición de Agostina. La fiscalía sospecha que pudo haber conocido parte de lo ocurrido y colaborado con maniobras destinadas a entorpecer la denuncia o desviar la búsqueda.
Uno de los elementos que fue incorporado por la querella es un llamado telefónico recibido por la familia durante la búsqueda. Según relató la abuela de la adolescente, en esa comunicación habría reconocido la voz de Fassetta. Ese dato fue formalizado ante la Justicia por el abogado querellante Carlos Nayi.
La defensa del detenido, a cargo de Eduardo Medina Allende, rechazó la acusación y sostuvo que su cliente estaba trabajando durante la noche en la que se produjo el crimen. Además, señaló que la presencia de rastros en la vivienda no resultaría extraña, ya que Fassetta vivía en una de las habitaciones del lugar.
Cámaras, movimientos y una vivienda bajo la lupa
La investigación también se concentra en una serie de movimientos registrados en la vivienda de calle Juan del Campillo 878, en barrio Cofico. De acuerdo con los datos que analiza la fiscalía, cámaras de seguridad habrían captado la llegada de un auto y una moto durante la madrugada del domingo posterior a la desaparición.
En esas imágenes se observaría el ingreso de personas encapuchadas a la casa y la posterior salida con al menos una bolsa. Los investigadores buscan identificar a quienes aparecen en la secuencia y determinar si tuvieron algún grado de participación en el ocultamiento del crimen.
Otro punto bajo análisis es la posible alteración de la escena. Los pesquisas intentan reconstruir quiénes entraron a la vivienda entre la madrugada del domingo y la mañana del martes, y si se realizaron tareas de limpieza para borrar rastros relevantes para la causa.
La fiscalía también investiga el recorrido de un Ford Ka negro, señalado como el vehículo en el que habría sido trasladado el cuerpo de Agostina hasta la zona de Ampliación Ferreyra, donde finalmente fue encontrado.
El auto pertenece a una mujer que, según la investigación, se lo prestaba con frecuencia a Barrelier. La abogada Fernanda Alaniz, representante del padre de la víctima, pidió que esa mujer sea imputada por encubrimiento, aunque por el momento la fiscalía no adoptó medidas en su contra.
Mientras se esperan nuevas indagatorias, la causa continúa bajo reserva. El fiscal Raúl Garzón había dispuesto el secreto de sumario por 10 días, en medio del avance de las medidas de prueba y del intento por reconstruir qué ocurrió en las horas posteriores a la desaparición de la adolescente.















