Golpe de cuatreros en Corrientes: se robaron 50 cabezas de ganado

Un pequeño productor ganadero de la zona de la localidad correntina de Santo Tomé, denunció el hurto de 50 de sus animales. Ocurrió mientras estuvo ausente de su establecimiento debido a que se reponía de un accidente laboral.

El damnificado es Oscar “Nego” Herrera, quien ya había sufrido ataques en su rodeo meses atrás. Los delincuentes aprovecharon que el productor estuvo un mes convaleciente tras sufrir un accidente laboral.

El damnificados correntino, de 61 años de edad y oriundo de Santo Tomé, denunció formalmente el faltante de 50 animales vacunos de su propiedad. A raíz de lo acontecido, el productor optó por comenzar a retirar sus animales del lugar y trasladarlos a otro campo de la zona.

La hacienda se encontraba en un establecimiento rural arrendado en el Paraje Pirayú, una zona considerada críticamente “caliente” por las fuerzas de seguridad debido a la recurrencia de delitos rurales. El daño económico ocasionado, ronda los 75 millones de pesos.

El predio está ubicado a escasos kilómetros del acceso a la localidad de Estación Torrent, sobre la traza de la Ruta Nacional 14; un punto estratégico intermedio situado a unos 60 kilómetros de Santo Tomé y a 30 kilómetros de Alvear.

La maniobra delictiva se vio favorecida por un infortunio personal del pequeño ganadero. Según informaron fuentes de primera mano, Herrera sufrió semanas atrás un accidente laboral en el campo, recibiendo un fuerte golpe en uno de sus pies mientras intentaba controlar a un ternero.

Como consecuencia de la lesión, el productor permaneció un mes convaleciente y con movilidad reducida, viéndose imposibilitado de asistir al establecimiento para realizar las recorridas periódicas de control. Si en cambio lo hacía uno de sus hijos, pero conocedores de este tipo de cuestiones señalaron que “no es lo mismo que vaya el dueño de las vacas a que lo haga uno de sus hijos”.

Ese prolongado período de ausencia fue aprovechado por los cuatreros para proceder al arreo y desaparición de las 50 cabezas de ganado. Tras el período de convalecencia, Herrera regresó al campo a ver sus animales y comenzó a notar el faltante de muchos de ellos, la mayoría terneros, novillos grandes y vacas preñadas.

Meses atrás, Herrera había sido blanco de cuatreros brasileños, quienes mataron a tiros a 15 animales de su rodeo en el propio campo sin llegar a cruzar la carne hacia la costa de su país. Se estima que la carne faenada producto de los robos reiterados a Herrera y otros productores de la zona, ingresan al circuito comercial en carnicerías de la localidad de Alvear.