El presidente se reunirá con la titular del FMI con el fin de afianzar el apoyo económico al país. Por otro lado, el martes se espera que mandatario viaje a Perú.
El presidente Javier Milei recibirá este lunes en Casa Rosada a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y luego encabezará un gabinete ampliado con la funcionaria. La reunión está prevista para las 14, y se producirá en un momento en que el Gobierno busca sostener el vínculo con el Fondo y avanzar en el cumplimiento de las metas acordadas, mientras la economía continúa ocupando el centro de las preocupaciones del Ejecutivo, con miras a 2027.
La actividad con el FMI será, además, una de las principales fotografías políticas de la semana. Milei estará acompañado por parte de su equipo económico y funcionarios del Gabinete, en una señal destinada a mostrar el respaldo internacional al programa económico, que vuelve a un lugar central en un oficialismo que quiere la reelección. La presencia de Georgieva permitirá también al Gobierno reforzar el mensaje de que la relación con el organismo continúa siendo un eje central de su estrategia.
En tanto, Javier Milei volverá esta semana a subirse al avión presidencial para continuar con su agenda internacional y viajará a Perú, donde participará de la asunción de Keiko Fujimori. El movimiento se produce después de su paso por Brasil, donde el Presidente participó de un acto político en respaldo a Flávio Bolsonaro y volvió a tensar la relación con Luiz Inácio Lula da Silva, en una escala que terminó con el llamado a consultas del embajador brasileño en Buenos Aires.
Milei retoma la agenda internacional y viaja a Perú para la asunción de Keiko Fujimori
El viaje a Lima está previsto para el martes y tendrá como eje la ceremonia de traspaso de mando, luego de la victoria de Fujimori frente a Roberto Sánchez. Para Balcarce 50, la presencia de Milei busca reforzar el vínculo con un gobierno que comparte parte de su orientación política y, al mismo tiempo, profundizar una estrategia de acercamiento con dirigentes de derecha de la región. El propio vocero presidencial, Adrián Ravier, vinculó el viaje con la expectativa de avanzar en acuerdos comerciales y en una agenda de “ideas de la libertad” en el continente.
La visita a Perú será parte de una agenda regional más amplia que el Gobierno viene diseñando para el segundo semestre. El objetivo es que Milei tenga una presencia activa en los cambios políticos de Sudamérica y consolide vínculos con presidentes y dirigentes que funcionen como aliados en una región donde el mapa ideológico continúa en disputa.
En ese esquema, el Presidente también tiene previsto mantener una reunión bilateral con Daniel Noboa en Ecuador. La agenda podría incluir la firma de convenios comerciales, en línea con el interés del Gobierno por ampliar los vínculos económicos con países cuyos mandatarios mantienen una sintonía política con Milei.
La gira continuará en Colombia, donde Milei tiene previsto participar el 7 de agosto de la toma de posesión de Abelardo de la Espriella, dirigente de la coalición Defensores de la Patria. El mandatario argentino busca así repetir el esquema de Lima y acompañar el recambio presidencial de otro gobierno de derecha, con la intención de construir una red regional de aliados.
La agenda exterior, sin embargo, llega atravesada por el conflicto diplomático con Brasil. El viaje de Milei a San Pablo para respaldar la candidatura de Flavio Bolsonaro terminó con una nueva escalada entre ambos gobiernos, luego de que el Presidente cuestionara duramente a Lula. Brasil respondió llamando a consultas a su embajador en Buenos Aires, en una señal de deterioro de la relación bilateral.
En ese contexto, Milei acusó al gobierno brasileño de financiar una supuesta “campaña antiargentina”. La denuncia, que también alcanzó a México y al Partido Demócrata de Estados Unidos, fue planteada por el Presidente como parte de una disputa más amplia entre su gobierno y sectores políticos que, según su visión, buscan frenar el avance de las ideas de la libertad.
La tensión con Lula expone, al mismo tiempo, una de las principales contradicciones de la estrategia internacional del Gobierno. Mientras Milei busca convertirse en uno de los principales referentes de la derecha regional y profundizar su alineamiento con Estados Unidos e Israel, Argentina mantiene una relación económica central con Brasil, su principal socio comercial y uno de los actores determinantes para la economía nacional.

















