Pity Álvarez habló tras la tercera audiencia del juicio

“La persona que dará el veredicto es la que sabemos que todo lo ve”

El cantante es acusado por el crimen de Cristian Díaz, un vecino de Villa Lugano. Hoy declaró un vecino que intervino en la pelea.

Este viernes, se realizó la tercera audiencia contra el cantante Cristian Pity Álvarez en la sede del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, en el barrio de Recoleta. En su salida, Pity aseguró que está “tranquilo”.

“La persona que va a dar el veredicto de lo que sucedió es la que sabemos que todo lo ve”, advirtió al hablar con la prensa en la puerta del edificio.

Álvarez es juzgado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz en julio de 2018, en el barrio Samoré de Villa Lugano.

Cabe destacar que hoy, una de las declaraciones fue la de Carla Collazo, encargada del edificio donde ocurrió el crimen. Durante su testimonio, la mujer dijo que conocía a Pity y a Díaz de un “hola y chau”. Consultada por Sandro Abraldes, contó que vive en la portería de la torre 12B, en planta baja. “Estaba en mi domicilio. Escuché disparos, salí al patio. Escuché que la gente gritaba que había una persona muerta en el piso. Agarré el celular, llamé a la Policía y me metí en mi casa otra vez”, relató.

Ante la Policía, dijo, llamó para avisar que había una persona muerta en el piso. “Yo nunca supe que era Cristian Díaz”, explicó. “Yo del señor Álvarez no tengo nada malo para decir. Siempre tuve buena relación con él. Después, nunca vi nada raro en el edificio, nunca vi violencia. No puedo decir nada malo de él porque siempre tuve buena relación. Con Díaz también teníamos una relación de ‘hola y chau’, porque es el papá de la hija de una amiga. Para mí era buena persona. Nunca lo vi en nada raro como para decir que andaba en cosas raras”, sostuvo.

Además, dijo no conocer ningún incidente previo entre ambos.Consultada por el defensor Javier Marino sobre cómo era la relación de Pity con la gente cuando caminaba por el barrio, respondió: “Saludaba, no tenía mala relación con la gente”.

Al preguntarle si había personas que se acercaran a pedirle cosas, contestó: “Yo no veía que vinieran a molestarlo en las horas de mi trabajo”. También recordó que en aquella época la iluminación del lugar no era buena y que esa madrugada hacía frío.

“El barrio siempre fue seguro, no hay problemas”, aseguró. Por último, le preguntaron si había algún sector donde la gente soliera reunirse a tomar alcohol o consumir drogas. “Sí, en la parte de los banquitos, siempre hay gente ahí”, respondió.