El titular de la cartera económica anunció que el dinero para fondear a los bancos provendrá del Fondo de Garantía y Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una serie de créditos hipotecarios que serán fondeados por el Fondo de Garantía y Sustentabilidad (FGS) de ANSES. El funcionario vendió los préstamos como un acto de “justicia social” -un término que el Presidente califica como “robo” u “aberración”-, pero tienen condiciones similares a las ya disponibles en el mercado y solo son accesibles para un puñado de personas, que no alcanzan a responder la demanda de vivienda existente en enormes sectores de la población.
Caputo presentó la medida como un intento de motorizar una economía que en buena parte está estancada o directamente en caída.
Cómo funcionan los créditos hipotecarios anunciados por Caputo: montos y requisitos
Los créditos serán otorgados como mínimo a 15 años y por un monto máximo de 150.000 UVAs, o sea algo más de 200 mil dólares. Los préstamos no podrán ser mayores a una tasa UVA + 7,5%. Actualmente, el Banco Nación ofrece, para quienes cobran sus haberes allí, UVA + 9,4%.
En su conferencia, Caputo dio un ejemplo concreto. Para una propiedad valuada en USD 106.667 y considerando un financiamiento equivalente al 75% del valor del inmueble, el monto del crédito hipotecario ascendería a $ 120.920.000. A un plazo de 25 años y asumiendo una tasa de UVA + 7%, la cuota inicial estimada sería de $ 865.098, lo que requeriría un ingreso neto mensual del grupo familiar de $ 3.460.391 a fin de cumplir con una relación cuota/ingreso del 25%.
Con un tope de 2 billones de pesos para el total del programa, se calcula que se van a entregar unos 18 mil créditos. Otro límite es el ingreso mensual requerido: menos del 20% de los hogares ganan lo que Caputo mostró en su presentación y el piso de ingresos es mayor si el plazo de devolución es menor a 25 años.
Otro objetivo del Gobierno es atacar el problema de fondeo de los bancos: los plazos fijos suelen ser de pocas semanas, y al tener que prestar a más de 10 años para un crédito hipotecario, se genera un descalce. El programa estipula que el Fondo de Garantía y Sustentabilidad (FGS) de ANSES inyecte 2 billones de pesos para que los bancos tengan liquidez.
Será con licitaciones a la que podrán acceder los bancos interesados y la primera será por 200 mil millones de pesos. Las entidades financieras podrán tomar esos fondos a un año, con una tasa UVA más 2,5%, o a cinco años con una tasa UVA más 4,5%. Ese plus será el mínimo para todos los casos y los bancos competirán en las licitaciones: el que ofrezca mejor tasa se quedará con el dinero, aunque nunca una misma institución puede obtener más del 20% de una licitación.
“También hay un descalce del tipo de instrumento. La mayoría son plazos fijos tradicionales, no UVA. Estos créditos de 1 o 5 años son UVA justamente para intentar solucionar el fondeo”, explica el economista y analista financiero Christian Buteler en diálogo con Página|12.
¿Qué impacto podrían generar?
El diagnóstico del Gobierno es que el problema es de oferta y no de demanda. “No veo que los créditos hipotecarios se hayan parado porque no haya fondos. La situación económica no está para inundar el mercado en créditos hipotecarios”, matiza Buteler.
Si bien la mora en créditos hipotecarios es la más baja —siempre lo es—, en el último año pasó del 0,9% al 1,6%, o sea que aumentó más de 50% en términos porcentuales.
Respecto de las tasas de los préstamos, el economista advirtió que “son mucho más altas que en 2017″.
Como con los créditos en dólares, Caputo nuevamente aseguró que esta medida va a motorizar a la construcción, sector que opera un 25% por debajo de 2023 con una pérdida de 100 mil puestos de trabajo registrados, en gran parte debido al freno a la obra pública y al aumento del costo del metro cuadrado.
A diferencia de lo que ocurrió con los créditos en dólares, desde la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) muestran un poco más de entusiasmo. Pero advierten a este medio que “por ahora esto va a ir a viviendas finalizadas”.
Para que los créditos se destinen a la construcción de viviendas, sería necesario que el tope de préstamos sea mucho mayor al anunciado y también que la demanda lo sea. Pero para eso primero habría que mejorar el poder adquisitivo de los hogares y facilitar el desendeudamiento récord que atraviesan en la actualidad.
En cuanto a lo primero, el salario es un factor de ajuste troncal de la política económica y el propio ministro de Economía le exigió a las cámaras empresarias que no firmen paritarias arriba del 2% mensual porque no las va a homologar.
Con respecto al endeudamiento, el Gobierno ya aseguró varias veces que “es un problema entre privados” y que no va a intervenir para regular tasas y refinanciar deudas.
“La medida en sí no es mala, pero no te va a solucionar la economía ni va a haber un boom de créditos. Los sueldos son muy bajos y eso dificulta el acceso”, sintetiza Buteler.

















