Investigadores de la Universidad de Bristol publicaron un plan para reducir los riesgos sanitarios y sociales que implica la llegada de El Niño.
El fenómeno de El Niño mantiene en alerta a los especialistas por sus posibles consecuencias sobre el clima mundial.
Los pronósticos apuntan a un período crítico hacia fines de 2026.
Las previsiones señalan que noviembre y diciembre serán meses clave para evaluar su intensidad y sus efectos. Por eso, científicos de la Universidad de Bristol elaboraron una propuesta preventiva publicada en la revista médica The Lancet.
El documento advierte sobre riesgos como inundaciones, sequías, enfermedades infecciosas y dificultades para acceder a alimentos y agua potable.
Súper El Niño: las cinco medidas urgentes que propone la ciencia
Estas son las principales recomendaciones del informe:
1. Activar la prevención sanitaria: la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y otros organismos internacionales deberían coordinar recursos y asistencia desde la declaración oficial del fenómeno.
2. Mejorar la coordinación entre gobiernos: los pronósticos climáticos deben conectarse con los ministerios de Salud, los servicios de emergencia y las autoridades de agua, saneamiento y producción alimentaria.
Los investigadores plantean cinco líneas de acción para reducir los daños sanitarios y sociales.
3. Diferenciar El Niño del cambio climático: ampliar las investigaciones permitiría determinar qué factores explican cada evento extremo y diseñar respuestas más específicas.
4. Monitorear los efectos sobre la salud: los especialistas recomiendan seguir la evolución de enfermedades, problemas alimentarios y afecciones vinculadas con el calor.
5. Evaluar las medidas más efectivas: analizar costos y resultados ayudaría a priorizar inversiones en hospitales, alertas tempranas y defensas frente a inundaciones.
Qué consecuencias sanitarias podría provocar el fenómeno
El Niño altera la circulación atmosférica y modifica los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones.
En algunos lugares aumenta el riesgo de inundaciones; en otros, favorece sequías y temperaturas elevadas.
Estas condiciones pueden dificultar el acceso al agua segura, afectar las cosechas y favorecer enfermedades transmitidas por mosquitos.
También pueden aumentar los casos de deshidratación, golpes de calor y malnutrición.
Los investigadores advierten que el impacto no será igual en todos los territorios.
La infraestructura, los recursos sanitarios y las condiciones económicas influirán en la capacidad de respuesta.
¿Qué dicen los monitoreos de El Niño en octubre?
El boletín mensual del Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI), de la Universidad de Columbia, recopila pronósticos de docenas de modelos climáticos actualizados.
En su última edición de octubre, el promedio de los modelos refuerza un escenario de pico excepcional, con anomalías previstas que aumentaron respecto al mes anterior.
El informe sobre El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), publicado el lunes 19, indica que el fenómeno se acerca a su máxima intensidad antes de iniciar un descenso en los próximos trimestres.

















