La victoria de Lula da Silva en Brasil: un golpe al mapa regional que impacta en Argentina

Lula consiguió varias cosas inéditas para el Brasil: que el segundo en la primera vuelta logre ganar la elección; y ser la primera persona que consigue ser cuatro veces presidente de ese país. Queda confirmado como la figura del progresismo en América.

“No somos el patio trasero de nadie”. Ese fue uno de los precisos mensajes que lanzó Luiz Inacio Lula da Silva al festejar su inédita cuarta victorial en elecciones presidenciales. Así, logró un récord para el Brasil y para las elecciones democráticamente celebradas en la región. Lula logró dar vuelta un resultado desfavorable en la primera vuelta (el pasado 4 de octubre) por primera vez en la historia de ese país.

Su triunfo lo proyecta como la gran figura de la centroizquierda en toda América y lo deja como claro foco de referencia en un debate ideológico ya a nivel continental con el propio presidente Donald Trump.

La Casa Blanca jugó fuerte en favor de Flávio Bolsonaro y tuvo una dura relación con Lula y lo castigó en términos económicos con una fuerte suba de impuestos y aranceles para los productos brasileños que van al mercado de los Estados Unidos.

La felicitación es otra muestra de un eje claro de la centroizquierda de la región. Las dos economías y los dos países más importantes de Latinoamérica conformarán un eje importante, pese a ser minoría, desde el punto de vista de la ideología en América Latina.

Internamente, Lula tendrá un cuarto período complejo porque las fuerzas del Partido Liberal (de los Bolsonaros) podrán ejercer una dura oposición, ya que serán la primera fuerza parlamentaria.

De todas manera, el mapa regional le da un importante punto de referencia al progresismo con la permanencia de Lula da Silva en el Palacio del Planalto.

Para el presidente Javier Milei, es un revés importante. Tiene una pésima relación con Lula – a nivel personal – y esperaba el triunfo de Bolsonaro, en especial para avanzar en acuerdos comerciales y políticos que, ahora, quedan en un gran esquema de suspenso.

Así, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y la Argentina tienen gobiernos de derecha o centro derecha. Queda la extraña situación de Venezuela con el chavismo residual controlado por Donald Trump. Del otro lado, Uruguay consigue un gran apoyo para el Frente Amplio. Brasil, el gigante regional, sigue con Lula, cuatro años más un gobierno progresista.

Lula, el faro del progresismo en Sudamérica

Cuando ganó el 30 de octubre de 2022, la tercera presidencia al entonces mandatario, Jair Bolsonaro, dijo que sería sú ultima vez. Que luego se retiraría. Pero tuvo cuatro años para cambiar de opinión y se postuló nuevamente. Y logró un inédito cuarto período como presidente en la historia de Brasil.

Repuesto del sacudón de la derrota en la primera vuelta, respondió rápidamente: “Se viene otra campaña para la elección fundamental”, dijo. Y sorprendió: introdujo la reforma para limitar la jornada laboral ( que hasta Flávio Bolsonaro apoyó en el Congreso) e hizo campaña con temas de Bolsonaro: la seguridad, el desempleo y los desequilibrios regionales con el empleo. Le “robó” los argumentos y los tomó para su campaña. Y por si fuera poco, en el último debate, Flávio cometió un error de “novato”.

Los “nueve dedos de Lula”

Pretendió hacer una humorada al referirse al dedo que le falta al presidente en su mano izquierda. Una torpeza absoluta de la que Lula logró con altura sacar provecho del derrape de Bolsonaro. En 1964 años, con solo 17 años, era operario de torno y se rompió un dispositivo en una prensa, que le aplastó su dedo meñique de la mano izquierda. Lula puso ese caso como ejemplo de una vida consagrada para la clase trabajadora y tratar de vivir cada día, un poco mejor.

Flávio Bolsonaro se vio obligado a pedir disculpas. ¿Cuánto impacto tuvo en el electorado? Imposible saberlo. Pero ese momento marcó el punto culminante del debate. No se habló de otra cosa.

Un eje con Claudia Sheinbaum desde México

La presidenta de México fue una de las primeras en saludar el nuevo triunfo de Lula. Son los dos grandes países de la región Latinoamericana. Dos ejemplos son muy claros:

Economía: Juntos, representan alrededor del 56% del PBI de América Latina y el Caribe, tomando como referencia el PBI regional total de 2025, de aproximadamente US$ 7,4 billones.

Exportaciones de bienes: aproximadamente el 74% del total regional comparable en la serie del Banco Mundial.

México además, en 2025, fue el país que más exportó – del mundo – a los Estados Unidos. Por todo Esto, más allá de esta en minoría en un mapa ideológico en la región, que se alineó con Donald Trump. Brasil y México, juntos, saben hacerse escuchar. Brasil es uno de los fundadores del “BRICS”, el grupo que con China, Rusia y la India están como opuestos en materia comercial a los Estados Unidos. México decidió no formar parte de ese foro internacional.

Malas noticias para Javier Milei

El presidente argentino no tuvo un buen domingo. Esperaba y deseó un triunfo de Flávio Bolsonaro que no llegó. Para no tener que seguir hablando con Lula, en el plano personal. Y para avanzar con “otro Brasil” en acuerdos económicos que redefinan un nuevo perfil para la relación bilateral y para el Mercosur. De todas maneras no afectará el acuerdo con la Unión Europea, de la que Lula fue un impulsor aunque no estuvo en la firma en Asunción por una disputa personal con Javier Milei. El presidente argentino analiza con su gabinete este lunes, lo que dejó la elección brasileña.

Sheinbaum con México, es “minoría” en norte y Centroamérica. Lula con Brasil ( y Uruguay) es “minoría” en Sudamérica. Pero sus números económicos dicen otra cosa. Son dos referencias permanentes de región y con signo progresista. Y en la democracia, los votantes cambias sus simpatías al votar. Este 2027, será un año electoral en la Argentina.

En pocas palabras

Lula da Silva: Se convirtió en el primer presidente de Brasil en ganar cuatro veces, logrando un récord histórico.

Mapa regional: Su victoria lo consolida como la figura del progresismo en América Latina, impactando la geopolítica regional.

Argentina: El triunfo de Lula representa un revés para Javier Milei, afectando posibles acuerdos comerciales y políticos.