La crisis económica golpea a los comercios de barrio y modifica los hábitos de consumo. Darío Urbina, propietario de una carnicería familiar en Corrientes Capital, describió el difícil escenario que atraviesa el sector, con menos clientes, compras cada vez más pequeñas y un uso creciente de tarjetas de crédito para adquirir alimentos.
De seis empleados a trabajar en familia
Urbina aseguró que las ventas se desplomaron un 50% respecto de períodos anteriores, una situación que obligó a reducir drásticamente los gastos y el personal.
“Antes trabajábamos cinco o seis personas, ahora quedamos mi viejo y yo nada más”, relató el comerciante, quien explicó que buscan sostener el negocio mediante ofertas diarias y una reducción de costos.
Puchero y cortes económicos, entre los más elegidosLibros economía
La caída del poder adquisitivo también se refleja en los mostradores. Según Urbina, los clientes compran cada vez más al menudeo y ajustan sus elecciones a lo que pueden pagar
Entre los cortes más demandados mencionó aguja, osobuco, paleta y falda, utilizados principalmente para preparar puchero. También destacó el consumo de cerdo y pollo, con opciones económicas como el patamulo y la carcasa.Libros economía
La tarjeta de crédito, cada vez más presente
Uno de los cambios más notorios es la utilización de tarjetas de crédito para comprar alimentos y financiar gastos cotidianos.
“Antes se usaba únicamente para sacar electrodomésticos y hoy en día la usan para comprar carne, en dos o tres pagos”, explicó el carnicero.
Expectativas para las fiestas
Pese al panorama complejo, Urbina señaló que esperan una recuperación de las ventas de cara a las próximas fiestas, luego del movimiento registrado durante el Día de la Madre.Ver Ofertas
Mientras tanto, el negocio familiar continúa apostando a las promociones y a los cortes más accesibles para sostener la actividad en medio de la caída del consumo.

















