El espacio reúne locales gastronómicos y productos artesanales que buscan impulsar el trabajo local, promover el consumo regional.
El emblemático predio de La Unidad consolidó esta semana su proceso de transformación urbana con la apertura del Mercado de Sabores, una propuesta que combina identidad, producción regional y desarrollo económico.
El nuevo espacio se posiciona como un punto de encuentro social en Corrientes y, al mismo tiempo, como una plataforma estratégica para emprendedores y pymes locales.
Con una importante convocatoria de público en sus primeras jornadas, el mercado integra una oferta que equilibra tradición artesanal y nuevas tendencias de consumo. Desde embutidos chaqueños y dulces típicos correntinos hasta panificados de masa madre y propuestas low carb, la iniciativa apunta a reducir la distancia entre productor y consumidor final, potenciando la economía regional.
Identidad local y diversidad de propuestas
Entre las marcas protagonistas se destacan Regionales Ñandé, con su trabajo en apicultura y frutos nativos como guayaba, mamón y aguaí; Faena Chacinera, que aporta la tradición chacinera de Barranqueras; y Meso Taller de Pan, enfocada en procesos de fermentación natural.
La oferta también incluye propuestas orientadas a nichos específicos, como Yohana Express (100% Sin TACC) y One Two Fit, que reflejan cómo la producción regional puede competir en calidad y especialización con estándares nacionales.
Para los emprendedores, el Mercado de Sabores implica una oportunidad de crecimiento. Juan Ignacio Cortinas, referente del espacio de delicatessen Baltazar, destacó que la experiencia representa “una validación al trabajo” al ver a miles de personas degustando sus productos en un lugar con tanta historia como La Unidad.
En la misma línea, Soledad, de Universo Alma, remarcó el enfoque sensorial de su propuesta, que combina alfajores artesanales con blends de té de frutas nativas y nuez pecán, buscando que el visitante viva una experiencia con identidad correntina.
Gastronomía con impacto social
El mercado también cumple una función social. La Fundación Marandé, a través de su Almacén del Paraná, promueve la inclusión sociolaboral mediante la comercialización de conservas y escabeches artesanales, demostrando que la gastronomía puede convertirse en una herramienta de transformación comunitaria.
Con nuevos locales que se sumarán en las próximas semanas, el Mercado de Sabores se proyecta no solo como un paseo gastronómico, sino como el corazón de un ecosistema que apuesta por fortalecer y proteger la producción local frente a los desafíos del mercado global.

















