El organismo de control societario pidió al Ministerio de Justicia nacional la designación de representantes que releven documentos y verifiquen la información contable y financiera que no fue remitida por la entidad que preside Claudio Tapia.
La Inspección General de Justicia, el organismo de control societario, solicitó al Ministerio de Justicia de la Nación la designación de veedores en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que preside Claudio “Chiqui” Tapia, con el fin de acceder a información contable y financiera que, según el organismo, fue requerida y no entregada por la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia. La medida se formalizó a través de una Resolución Particular firmada por el inspector general Daniel Roque Vítolo, tras detectar “graves irregularidades”.
La solicitud, a la que accedió Infobae, establece una veeduría –no una intervención plena–, centrada en el análisis de los estados contables cerrados al 30 de junio de 2025, la auditoría integral del proceso de creación de la Universidad de la AFA (UNAFA), institución educativa en trámite de creación por la AFA, y la revisión de las relaciones comerciales y financieras de la AFA con empresas y personas vinculadas a la comercialización de derechos y operaciones financieras.
En un comunicado, el Ministerio de Justicia informó en un comunicado que “la IGJ avanza con la solicitud de veedores en la AFA debido a la gravedad de las irregularidades”. La respuesta desde la Asociación del Fútbol Argentino provino del abogado Gregorio Dalbón: “La IGJ puede fiscalizar. Lo que no puede es convertir una facultad de control en una herramienta de presión política”.
La resolución -cuya notificación se hizo a la AFA de manera formal este mediodía- ordena que los veedores “obtener, recabar y compulsar la documentación y/o información solicitada y negada” por la AFA, además de verificar la posible existencia de “otros actos graves que importen la violación de la ley, el estatuto o los reglamentos” de la entidad.
Entre las tareas asignadas se incluye la presentación de un informe sobre los estados contables y financieros cerrados al 30 de junio de 2025. El examen implicará analizar detalladamente cuentas y partidas, y emitir una opinión sobre el cumplimiento de obligaciones impositivas, previsionales y contributivas durante ese ejercicio, considerando tanto la consistencia contable como el comportamiento fiscal de la institución.

















