La medida apunta a reconstruir la operación de compra de un departamento y determinar el origen de los fondos, mientras la Justicia intenta establecer el rol de un intermediario aún no identificado en el expediente
La Justicia ordenó allanar la inmobiliaria Rucci en sus sucursales de Liniers, Mataderos y Villa del Parque. El procedimiento, dispuesto en el marco de una causa por enriquecimiento ilícito, apunta a obtener información sobre la compraventa del departamento ubicado en la calle Miró 550 y a identificar a un hombre mencionado como “Pablo”. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, es el principal investigado. La orden busca esclarecer quiénes participaron en la operación y cómo se financiaron los pagos
En el expediente, adquirido por Adorni y su esposa Betina Angeletti, figuran préstamos de sumas elevadas efectuados por cuatro mujeres. La sospecha es que estas transferencias no serían créditos hipotecarios convencionales. Fuentes judiciales precisaron que la división antifraudes de la Policía Federal fue la encargada de notificar a las sucursales de Rucci. El juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita encabezaron el operativo.
Detalles del procedimiento judicial
La medida fue confirmada por el periodista Omar Lavieri en Infobae en Vivo Al Mediodía: “Se ordenó un procedimiento de presentación, con allanamiento en subsidio, en tres sucursales de la inmobiliaria Rucci vinculadas a la operación inmobiliaria bajo investigación”. Según Lavieri, la fiscalía solicitó a Rucci toda la información relativa al proceso de venta, las comunicaciones con los compradores y cualquier dato vinculado a los dueños anteriores.
“Además, la Fiscalía pidió a la inmobiliaria que identificara a un tal Pablo”, agregó Lavieri. De acuerdo con el periodista, este hombre se presentó para realizar la operación de compraventa, aunque por el momento su identidad se desconoce. “La investigación apunta a reconstruir, desde el primer aviso de venta hasta la entrega del inmueble, cómo intervino cada persona”, explicó. En esa línea, el objetivo principal del allanamiento es acceder a documentación o registros que permitan determinar el rol y los vínculos de Pablo en la transacción.
El método aplicado respondió a la modalidad de “orden de presentación con allanamiento en subsidio”. Lavieri detalló: “La policía se presenta, solicita la documentación; si no la entregan, procede al allanamiento con orden judicial”.
En paralelo al procedimiento en Rucci, el expediente avanza con otras declaraciones. La escribana Natalia Novechenko, quien intervino en dos operaciones de compra de Adorni y Angeletti, declaró en la fiscalía durante casi tres horas. Al día siguiente, cuatro mujeres que prestaron dinero para la operación del departamento de Miró fueron citadas como testigos.
De acuerdo con fuentes del caso, dos de las mujeres que prestaron USD 100.000 cada una son jubiladas. En su declaración ante la prensa, una de ellas expresó: “No sé de qué me hablás, no conozco a Adorni”, cuando fue consultada por el periodista Ignacio Grimaldi del diario La Nación. Los investigadores esperan que ambas aclaren su relación con el funcionario y los términos del préstamo.
El expediente también incluye el testimonio de Hugo Morales, exfutbolista y anterior dueño del departamento de Miró. Morales señaló que, en el acto de venta, participaron una mujer cuyo nombre no recordaba y dos señoras adicionales. Surgió la hipótesis de que el “Pablo” buscado por la Justicia podría ser la persona que participó junto con esas mujeres.
El avance de la investigación y las medidas pendientes
Omar Lavieri explicó la dinámica de las investigaciones por enriquecimiento ilícito: “Al iniciar un expediente de este tipo, se dispara una batería de medidas: pedidos de informes a registros de propiedades, aeronaves y automotores, entre otros”. Lavieri indicó que “el caso aún atraviesa la etapa inicial, donde es habitual que surjan datos relevantes con rapidez”.
La causa involucra también la revisión de la declaración jurada de bienes que Adorni debe presentar ante la Oficina Anticorrupción. Según fuentes judiciales, la atención está puesta en justificar el origen de los fondos utilizados para la compra del departamento en Miró 550 y para otra propiedad en Estación de la Cruz.
Consultado por el ritmo de la investigación, Lavieri subrayó: “No considero atípico el nivel de movimiento que muestra este expediente. Los procesos suelen tener una etapa inicial dinámica y luego se estabilizan hasta las decisiones clave”.
Actualmente, Adorni figura imputado en la causa. Lavieri precisó: “En las investigaciones por enriquecimiento ilícito, la carga de la prueba se invierte. El imputado debe justificar los bienes adquiridos y, si hay discrepancias con sus ingresos declarados, presentar explicaciones y documentación”.
El foco de la Justicia está puesto en la identificación de “Pablo”. Según Omar Lavieri, la Fiscalía solicita a la inmobiliaria Rucci los datos completos de esta persona, dado que habría sido el intermediario en la operación de compra. Su aparición, hasta ahora no esclarecida, es clave para reconstruir los movimientos de dinero y las relaciones en torno a la adquisición investigada.
El expediente se sigue ampliando, con investigaciones anexas sobre viajes realizados por Adorni y la participación de Betina Angeletti en vuelos oficiales. El avance de la causa, según detalló Lavieri, dependerá del cruce de información entre las declaraciones testimoniales, la documentación obtenida mediante los allanamientos y los registros de patrimonio del jefe de Gabinete.

















