Y crece la preocupación por la situación económica del torneo
La Liga Goyana de Fútbol decidió no programar partidos este fin de semana en el Torneo Apertura de Primera División, con el objetivo de reordenar el calendario tras las suspensiones recientes por condiciones climáticas y la superposición con partidos del Provincial.
La medida responde al desfasaje generado entre la competencia local y el Torneo Provincial de Clubes, luego de varios encuentros postergados por lluvia. Ante este escenario, la Liga optó por detener la actividad y retomar en los próximos días con una planificación más ordenada.
En este contexto, el próximo lunes la entidad deberá reprogramar los seis partidos pendientes correspondientes a las fechas 2 y 4, buscando normalizar el cronograma y evitar nuevas superposiciones.
Un dato que enciende alarmas
Más allá de lo deportivo, la situación económica del torneo comienza a ser un tema central y preocupante. De 24 partidos disputados en Primera División, 22 arrojaron pérdidas, lo que significa que la recaudación por venta de entradas no logró cubrir los costos fijos de organización, como seguridad, arbitraje y servicio médico.
El dato no es menor y expone una realidad delicada. El contexto económico general, sumado a la alta cantidad de partidos por fecha (siete) y el incremento sostenido de los costos operativos, configuran un escenario complejo para los clubes y para la propia Liga.
La reiteración de balances negativos en casi la totalidad de los encuentros plantea un interrogante de fondo sobre la sostenibilidad del certamen en su formato actual. Sin ajustes en la estructura o alternativas que permitan mejorar los ingresos, el desarrollo normal del torneo podría verse seriamente comprometido en el corto plazo.















