La Justicia brasileña confirmó que Juan Darthés deberá cumplir seis años y medio de prisión por el delito de abuso sexual contra una adolescente.
La actriz Thelma Fardín reflexionó este miércoles sobre el largo derrotero judicial que le tocó atravesar y que tuvo su final este martes, cuando la justicia brasileña rechazó los dos últimos recursos de apelación presentados por la defensa de Juan Darthés, condenado por abusar de la actriz cuando ella tenía 16 años: “Estoy aliviada. Es mucho más fácil hoy mirar para adelante ya con tres victorias en la justicia”, señaló.
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“Es una epopeya lo que se logró porque se usaron tratados internacionales que muchas veces son dejados de lado”, evaluó Fardín, donde repasó las distintas instancias de su proceso. “Yo denuncio en Nicaragua, donde sucedieron los hechos; Nicaragua no acusa en ausencia, entonces íbamos a estar en un limbo en el que nunca lo iban a acusar. Se logra que Nicaragua renuncie después de un año a su jurisdicción y diga: ‘Bueno, lo cedo y se lo mando en un exhorto a Brasil’. Todo eso gracias a la cooperación de Argentina”, manifestó en diálogo con Infobae.
Argentina, destacó la actriz, “trabajó mucho desde Cancillería para que eso suceda, pero a su vez lo único que podía hacer era producir la prueba desde UFEM, que también eso es histórico porque en el medio aparece la pandemia”.
A las pruebas recabadas en Argentina se sumó la toma de declaración indagatoria a todos los testigos de la denunciante en un juicio que se desarrolló vía Zoom en Brasil. La acusación la llevó adelante un fiscal federal en São Paulo de oficio y se trató del primer caso de violencia sexual que se tramitó en ese fuero en el país carioca.
“Mucho orgullo y mucha tranquilidad”
El fallo de este martes, que sienta un precedente jurídico internacional en la defensa de los derechos humanos de las infancias, adolescencias y mujeres, le trajo a la actriz “mucho orgullo, mucha tranquilidad”, así como todo el proceso le dio una “comprensión de lo judicial” que la llevó a poner en pausa su carrera como actriz y estudiar abogacía.
“Esto cambió mi vida de una forma muy profunda, tanto que encontré una nueva vocación. Me estoy profesionalizando en el derecho(…). El derecho me apasiona tanto como me apasionó mi profesión de actriz desde los seis hasta los treinta años”, contó la artista.
Respecto al lugar que le tocó asumir en el proceso, como víctima pero también como representante -a través de la mediatización de su caso- de muchas mujeres abusadas que no lograron acceder a la justicia, Fardín explicó: “Al principio yo me veo en las imágenes y sí veo a una piba que era una víctima. Pero me voy fortaleciendo a lo largo del proceso. (…) Hay algo de una manera de pararse frente a la vida que fue muy visible a los ojos de mucha gente”.
Y añadió: “Yo sentía una enorme responsabilidad. No solamente era mi causa, sino que de pronto era la voz de muchas y algo colectivo. Y tratar de estar a la altura de eso, sabiendo siempre que no hay manera nunca de ser la voz de todas, porque cada caso es realmente muy particular y muy único”.
“Porque es muy difícil mirarlo, porque como sociedad tenemos que dar una respuesta y es difícil estar a la altura de qué se le contesta a eso cuando tenés un sistema que… porque yo consigo justicia pero ¿hasta qué punto 8 años de proceso judicial es justicia?“, continuó Fardín.
En ese sentido, relata Thelma, sentía la importancia de llegar hasta las últimas consecuencias con esta causa porque “tenía que ver con un debate más grande”. Llegar a una sentencia no era solamente si se ganaba o perdia, “sino que estábamos hablando de algo más profundo y también demostrar que se puede conseguir justicia, porque si no el mensaje es muy desesperanzador”, analizó.
Consultada sobre aquellos que aún siguen sosteniendo la inocencia de Darthés, dijo que si bien ella recibe mucho amor tanto en las redes como en la calle, sabe que hay personas que se escudan en la negación. “Ahí hay algo que es una batalla más grande que mi caso particular. Me imagino, por un lado, que no creerme a mí es quizás no creerle a alguien que tenés sentado al lado y que está contando esa historia, y a mí eso me parece lo más peligroso”, reflexionó.
“Por suerte mi algoritmo y los mensajes en mis redes ya son todos de mucho cariño, de mucho apoyo y de decir: ‘bueno, esto realmente ya está, nos encanta ver que tu vida sigue y por muchos otros lugares’. En la calle recibo mucho amor. La gente a veces no puede ni hablar y se pone a llorar”, concluyó Fardín, emocionada.
















