El primer año de León XIV tras las huellas de Francisco
El Papa siguió varios senderos subrayados por su antecesor, como la insistencia permanente por la paz, y no se amilanó ante las críticas de Trump.
Este 8 de mayo el papa León cumple su primer año de pontificado. León XIV es el pontífice número 267 de la Iglesia católica, el primer Papa originario de Estados Unidos (aunque vivió unos 20 años en Perú y tiene ciudadanía peruana), y el primero que pertenece a la orden de San Agustín. Robert Francis Prevost nació en Chicago en 1955.
Vive actualmente en el Palacio Papal del Vaticano, donde han residido la mayoría de los papas, y va frecuentemente a Castel Gandolfo, la residencia veraniega de los Papas que Francisco había transformado en una suerte de museo porque él no iba, y allí practica los deportes que ama, como el tenis.
Aunque su manera de vivir y de actuar como jefe de la Iglesia Católica no es igual a la de Francisco, que bregaba por los migrantes, los pobres, la paz, las mujeres, contra los abusos dentro de la Iglesia, por la transparencia de las finanzas vaticanas, entre otros temas, y vivía en un pequeño y simple departamento del Vaticano y no en el Palacio Papal, León XIV está siguiendo varios senderos subrayados por el pontífice argentino. Entre estos, la insistencia permanente por la paz, pidiendo a los políticos y gobernantes de todo el mundo que se comprometan en “una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante”, según dijo en su primer discurso como Pontífice desde el balcón de la Basílica de San Pedro el día que fue elegido.
Cortocircuito con Trump
Y por esa insistencia ha sido centro de críticas durísimas de parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, uno de los principales protagonistas junto a Israel, de la guerra contra Irán y Líbano, además de la invasión a Venezuela y las amenazas a otros países como Groenlandia y recientemente Cuba. “El papa está poniendo en peligro a muchos católicos y a muchas personas”, dijo Trump en declaraciones a Salem News Channel, una red estadounidense cristiana conservadora. Y agregó que León XIV “considera que está bien que Irán tenga un arma nuclear y yo no creo que sea algo conveniente”. Algunos días antes, Trump había definido al papa estadounidense “uno débil y pésimo en política internacional”. A lo que León respondió: “No me da miedo, no quiero abrir un debate” con él. Pero últimamente el Pontífice decidió ser más preciso: “La misión de la Iglesia es predicar el Evangelio, predicar la paz. Si alguno quiere criticarme por eso, que lo haga con la verdad. La Iglesia por años ha hablado contra todas las armas nucleares”.
El presidente estadounidense no limitó sus comentarios negativos aun sabiendo que el secretario de Estado de su país, Marco Rubio (de familia cubana), tenía programado un encuentro con el Papa en el Vaticano este jueves, para tratar de mejorar las relaciones entre los dos estados. Al parecer, numerosos católicos han abandonado su apoyo a Trump, según la prensa de EEUU. Mejorar las relaciones con el Vaticano podría mejorar también los resultados de las próximas elecciones de medio término, que se harán en Estados Unidos en noviembre, y que podrían poner en dificultad al gobierno de Trump.
El encuentro con Rubio
Rubio, un católico practicante, llegó puntual al Vaticano previendo que la audiencia con el Papa comenzaría a las 11.30. En el patio vaticano de San Dámaso fue recibido por el arzobispo de la Casa Pontificia, Petar Rajic, que lo condujo a la sala donde lo recibió el Pontífice.
Según un comunicado de prensa vaticano, los encuentros con el Papa y luego con el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin y monseñor Paul Gallagher, secretario de las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, fueron “cordiales conversaciones” en las que “fue renovado el común compromiso por cultivar buenas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y Estados Unidos”. Hubo también “un intercambio de puntos de vista sobre la situación regional e internacional, con particular atención a los países marcados por la guerra, por las tensiones políticas y las difíciles situaciones humanitarias, además de la necesidad de trabajar incansablemente a favor de la paz”. Pero el comunicado nada dijo sobre si hablaron de los ataques al Papa de parte de Trump.
Rubio estuvo en el Vaticano durante dos horas y media. Al parecer, el encuentro con el Papa duró 45 minutos. El Papa le regaló una lapicera hecha con madera de olivo. “La planta de la paz”, le subrayó el Pontífice. Y Rubio, de su parte, le regaló un pequeño pisapapeles de cristal con forma de pelota de béisbol, dado que el Papa ama el béisbol y su equipo preferido es el Chicago White Sox.
Un comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos calificó el encuentro entre León y Rubio como “amistoso y constructivo”. Y añadió que subrayó “la solidez de las relaciones entre Estados Unidos y la Santa Sede, así como el compromiso común en favor de la paz y de la dignidad humana”.
Mañana Rubio se encontrará con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni —a la que Trump también había criticado por defender al Papa— y con el canciller Antonio Tajani.
Otros objetivos del pontificado de León
Siguiendo el camino de Francisco, el papa León ha insistido también en la importancia de “los últimos”, es decir, los pobres y abandonados por la sociedad. Pero también quiere una Iglesia que lucha contra la discriminación religiosa, que defiende la familia, que se opone al abandono de los derechos humanos, que promueve el “ecumenismo de la paz” para que las religiones no sean escudos para la violencia.
León publicó su primera exhortación apostólica el 4 de octubre de 2025, “Dilexi te” (Te he amado), sobre el amor hacia los pobres. El Pontífice denunció allí a la economía que mata, la falta de equidad, la violencia contra las mujeres, la desnutrición y la emergencia educativa. Él hizo suyo también el llamado del papa Bergoglio a favor de los migrantes y pidió a los creyentes que hagan oír “una voz que denuncie”, porque “las estructuras de injusticia deben ser destruidas con la fuerza del bien”.
El papa Prevost retomó sus viajes al exterior en marzo pasado (el primero lo había hecho a Turquía y Líbano en noviembre 2025), pese al agravamiento del conflicto en Medio Oriente. En marzo fue al Principado de Mónaco, en abril a cuatro países africanos: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Del 6 al 12 de junio viajará a España y visitará Madrid, Barcelona, Montserrat, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Pero este viernes también hará otro viaje interesante, a Pompeya, una ciudad que entre sus maravillas cuenta con los restos de la antigua ciudad romana que quedó completamente cubierta de lava y cenizas cuando erupcionó el volcán Vesubio en el 79 d.C. y hoy se han recuperado miles de restos increíbles. Allí conmemorará su primer aniversario como Papa y luego irá a Nápoles.
El mes de mayo el Papa lo ha destinado a la lucha contra el hambre, ante la creciente crisis alimentaria mundial y el escandaloso desperdicio de recursos. Sobre todo, invitó a los creyentes a “despertar una nueva conciencia” y “a consumir con sencillez y a compartir con alegría”, según informó Vatican News.
León XIV está trabajando sobre su próxima encíclica dedicada a la inteligencia artificial, un fenómeno que tendrá un efecto muy duro sobre la sociedad, casi parecido, según los expertos, al que se registró durante la Revolución Industrial comenzada a mediados del 1700.
















