En medio de las negociaciones por la eliminación de las primarias, funcionarios del oficialismo buscan alianzas de cara a las elecciones del año que viene.
Mientras avanzan las difíciles negociaciones por la eliminación de las PASO, el Gobierno comenzó a armar un mapa electoral con más de una decena de provincias con las que planea negociar acuerdos de cara a 2027. De fondo, una estrategia todavía irresuelta: adoptar el pragmatismo o buscar pintar el país de violeta.
Si bien 2027 todavía queda lejos en el calendario, el tándem encabezado por Karina Milei, el ministro del Interior, Diego Santilli y el armador Eduardo Menem inauguró la primera tanda de reuniones con gobernadores en tono electoral.
En esas conversaciones aparecen bajo la órbita del Gobierno un grupo de más de 10 provincias de buen diálogo con la Casa Rosada con las que La Libertad Avanza imagina diferentes clases de acuerdos.
En esa lista aparecen socios del oficialismo con los que La Libertad Avanza supo tejer frentes electorales en 2025, gobernadores que preservaron su autonomía pero que apoyaron las reformas oficialistas en el Congreso y un tercer grupo más desafiante que ha elevado críticas al Gobierno, pero sin llegar a una ruptura.
Las provincias dialoguistas en la lista del Gobierno
En el primer sector aparecen provincias como Mendoza, Entre Ríos y Chaco, cuyos gobernadores —Alfredo Cornejo, Rogelio Frigerio y Leandro Zdero— visitaron la Casa Rosada en las últimas semanas para garantizar la continuidad de los acuerdos electorales del año pasado.
“Eso implica el apoyo al Gobierno nacional y el respaldo a nivel provincial de La Libertad Avanza”, confió a este medio una fuente al tanto de las conversaciones. Por su parte, cerca del Gobierno los señalan como aliados con trato preferencial tras haber acompañado al Gobierno y triunfado en las elecciones de octubre. “En 2027 son distintos términos pero se puede imaginar un acuerdo”, aclararon.
En el segundo grupo aparecen provincias peronistas como Tucumán, Catamarca y Salta; exJuntos por el Cambio como Corrientes, Jujuy, San Juan y San Luis; y distritos liderados por partidos provinciales como Misiones.
De ese sector, el primero en ser recibido en Balcarce 50 fue el salteño Gustavo Sáenz, quien posó este miércoles con Diego Santilli y Karina Milei.
En último orden aparece el grupo de Santa Fe, Córdoba y Chubut, que en el Gobierno reconocen como provincias que pueden llegar a presionar más para llegar a un acuerdo con La Libertad Avanza.
Un combinado de todos ellos coincidió con Karina Milei y sus negociadores este jueves durante el lanzamiento de la mesa federal minera en San Juan.
La estrategia electoral y la presión por la eliminación de las PASO
De acuerdo a una fuente que sigue de cerca las conversaciones electorales, el Gobierno decidió adelantar las negociaciones para el 2027 ahora porque necesita juntar votos para uno de los puntos centrales de su reforma electoral: la eliminación de las PASO.
Un un escenario complejizado por el rechazo del PRO y la UCR a desprenderse de las primarias, el apoyo de los gobernadores es imprescindible para que el oficialismo logre su objetivo.
En ese sentido, el Gobierno podría poner como condición de acuerdo a las provincias que acompañen la medida en el Congreso. “Puede ser un todo o nada”, explicaron a TN cerca de uno de los interlocutores de la Casa Rosada con los distritos.
Sin embargo, para dar esa discusión el oficialismo debe decidir primero cuál será su estrategia electoral en un año donde Javier Milei se juega su reelección: si llega a acuerdos pragmáticos para priorizar el triunfo nacional o si va nuevamente con la consigna de “pintar el país de violeta”.
El dilema de La Libertad Avanza en la negociación con las provincias
“Hay dos cosas que le interesan a los gobernadores: recursos y reelección. Esto no se resuelve con recursos, es exclusivamente electoral, y ahí empieza a jugar la estrategia de los gobernadores”, analizaron cerca de uno de los mandatarios.
En esa discusión, el Gobierno tendrá que decidir si en provincias donde no proyecta una victoria clara presenta una candidatura que compita contra el oficialismo local o si llega a algún tipo de acuerdo para prevenir el triunfo de una opción ligada al kirchnerismo.
Esas decisiones anticipan negociaciones complejas porque pueden implicar listas unificadas de senadores y diputados nacionales, discusiones por cargos legislativos provinciales, lugares en los gabinetes locales o incluso que Javier Milei vaya o no a hacer campaña en el territorio.
“El Gobierno puede poner vicegobernadores en todos lados y es un triunfo. Del otro lado puede haber gobernadores que no quieran acordar y vayan a competir”, ejemplifican a este medio fuentes al tanto del armado.
A su vez, en el Gobierno imaginan un escenario donde la gran mayoría de los gobernadores desdoblen sus elecciones de las nacionales. Esto puede ser un riesgo para el oficialismo, que triunfó en los comicios nacionales de octubre pero —salvo en CABA— sufrió duras derrotas en la gran mayoría de las disputas locales.
En algunas provincias aclaran que las conversaciones todavía son muy preliminares o que incluso no han comenzado, pero los canales de diálogo están abiertos.
















