Teherán exigió el levantamiento de las sanciones económicas y el reconocimiento de su control sobre el estrecho de Ormuz para avanzar en un acuerdo con Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este domingo la postura de Irán ante la propuesta de paz presentada por su país. Entre las exigencias de Teherán figuran el levantamiento de las sanciones económicas contra la República Islámica y el reconocimiento de su control sobre el estrecho de Ormuz. Esta situación eleva aún más la tensión entre ambos países, enfrentados en un conflicto bélico desde el pasado 28 de febrero.
Fuentes diplomáticas explicaron a la agencia iraní Tasnim que el gobierno de los ayatolás reclamó el fin del bloqueo y que se permita la exportación de crudo desde Irán, así como el levantamiento de las sanciones económicas de EE.UU. sobre Irán y sus activos en la Oficina de Activos Extranjeros (OFAC). La propuesta iraní también especifica que el estrecho de Ormuz, el escenario de tensiones entre Washington y Teherán que tiene en vilo la economía global, sea manejado por la República Islámica bajo algunos compromisos no especificados por parte de EE.UU. Además, incluye una cláusula para un alto el fuego en Líbano, algo que es una “línea roja” para Teherán según la fuente recogida por Tasnim.
“Ya no se reirán más”
El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó la respuesta iraní. “Acabo de leer la respuesta de los llamados ‘representantes’ de Irán. No me gusta. ¡Es totalmente inaceptable!”, escribió el mandatario en su red social, Truth Social.
“Durante 47 años los iraníes nos han estado ‘golpeando’, haciéndonos esperar, matando a nuestra gente con sus bombas al borde de la ruta, destruyendo protestas y, recientemente, aniquilando a 42.000 manifestantes inocentes y desarmados, y riéndose de nuestro ahora de nuevo gran país”, escribió Trump en otra publicación. “¡Ya no se reirán más!”, remarcó en su mensaje, en el que arremetió sobre todo contra el expresidente demócrata Barack Obama (2009-2017), por supuestamente darle a Irán “una nueva vida” en forma de dinero, pero también contra su antecesor, Joe Biden (2021-2025).
Según Tasnim, Teherán propone que la guerra se termine inmediatamente después de que se anuncie el acuerdo, con un periodo de 30 días posteriores durante los cuales acabar de negociar el posible pacto. Esta negociación sigue mediada por Pakistán, que trasladó este domingo la respuesta iraní al plan diseñado por la Casa Blanca. Washington esperaba recibir esta misiva durante el fin de semana para decidir si mantiene la tregua iniciada el 8 de abril o si, por el contrario, reanuda las hostilidades ante la falta de avances en el desmantelamiento del programa de enriquecimiento de uranio iraní.
Advertencia iraní
En paralelo a estas cuestiones, Irán advirtió a Francia y Reino Unido que responderá al despliegue de buques militares cerca del estrecho de Ormuz, que ambos países europeos han anunciado para garantizar la libre navegación en la región. “Se advierte que la presencia de buques franceses, británicos o de cualquier otro país para apoyar potencialmente las acciones ilegales y contrarias al derecho internacional de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz se enfrentará a una respuesta firme e inmediata”, aseveró en la red social X el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Garibabadi. “Tanto en tiempos de guerra como de paz, únicamente la República Islámica de Irán puede garantizar la seguridad en este estrecho y no permitirá que ningún país interfiera en estos asuntos”, enfatizó el diplomático.
Francia y Reino Unido han anunciado recientemente el envío de buques de guerra al mar Rojo y al golfo de Adén para preparar una futura misión de cooperación conjunta destinada a reforzar la libertad de navegación en la región del estrecho de Ormuz, que se ha visto bloqueada por el conflicto entre EE.UU., Israel e Irán. Garibabadi aseguró que la presencia de fuerzas “extrarregionales” bajo el pretexto de proteger la libertad de navegación constituye una militarización de una vía marítima vital y una escalada de la crisis en la región. “La seguridad marítima no se garantiza mediante exhibiciones de poder militar, especialmente por actores que, mediante apoyo, participación o silencio frente a la agresión y el bloqueo, forman parte del problema”, agregó.
El diplomático también sostuvo que el origen de la inseguridad en la región radica en el “uso ilegal de la fuerza”, las amenazas contra Estados ribereños y el bloqueo naval, en aparente referencia a las operaciones estadounidenses en la región y al cerco impuesto sobre puertos y buques iraníes desde el 13 de abril.
Precisamente, Irán afirmó en las últimas horas que ha establecido un “nuevo sistema jurídico y de seguridad” en el estrecho de Ormuz y advirtió de que los países que apliquen las sanciones de Estados unidos contra la República Islámica afrontarán dificultades para transitar por esa estratégica vía marítima. “A partir de ahora, los países que sigan a Estados Unidos en la aplicación de sanciones contra la República Islámica de Irán se enfrentarán sin duda a problemas al atravesar el estrecho de Ormuz”, declaró el portavoz del Ejército iraní, el general de brigada Mohammad Akraminia, en una entrevista con la agencia IRNA.
Akraminia, aseguró que Irán ejerce ahora un control “fundamental y estratégico” sobre el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo. Según el jefe militar, esta nueva situación podría tener efectos económicos, políticos y de seguridad, e incluso contribuir a neutralizar las sanciones secundarias estadounidenses y parte de las sanciones primarias. “Hoy ejercemos soberanía sobre el estrecho de Ormuz y cualquier embarcación que quiera atravesarlo deberá coordinar con nosotros”, señaló.
A esto hay que sumarle que el líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, goza de “perfecta salud” a pesar de que dos meses después de su nombramiento como máxima autoridad de la República Islámica no ha aparecido en público, informó el clérigo y jefe de protocolo de su oficina, Mazaher Hoseini.
El costo de la guerra
Por otro lado, Estados Unidos está dispuesto a suspender temporalmente el impuesto federal a la nafta, en medio de un aumento de los precios del combustible a causa de la guerra con Irán. El secretario de Energía, Chris Wright, señaló a la cadena NBC que la Casa Blanca estaría abierta a congelar este gravamen para reducir los costos a los consumidores. “Todas las medidas que puedan tomarse para bajar el precio en las gasolineras y reducir los costos para los estadounidenses cuentan con el apoyo de esta administración”, aseguró Wright.
Los impuestos federales incluyen gravámenes de 18,3 centavos por galón para la nafta y de 24,3 centavos por galón para el diésel, además de una tarifa de 0,1 centavos por galón para ambos combustibles destinada al fondo de tanques subterráneos con fugas. Los precios de la gasolina en EE.UU. se han disparado y alcanzaron un promedio nacional de 4,52 dólares por galón este domingo, según datos de la asociación automovilística AAA, lo que representa un aumento de más del 50 % desde el inicio de la guerra con Irán.
El aumento en el precio de la nafta está golpeando a los estadounidenses, ya afectados por la inflación, y los ha obligado a ajustar sus hábitos de consumo. Según una encuesta publicada a finales de abril por The Washington Post, el 44% de los adultos en Estados Unidos ha reducido la frecuencia con la que conduce, el 34% ha modificado sus planes de viaje o vacaciones y el 42% ha recortado otros gastos del hogar para poder cubrir el costo del combustible.

















