Dictan nuevas medidas de prueba en la causa contra Manuel Adorni
El fiscal Gerardo Pollicita pidió más información para avanzar con el expediente por enriquecimiento ilícito. La Justicia investiga todos los movimientos financieros del jefe de Gabinete y su esposa
El fiscal federal Gerardo Pollicita pidió una nueva serie de medidas de prueba en la causa por enriquecimiento ilícito en la que se investiga el crecimiento patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Luego de los avances que tuvo el caso en el segmento de las propiedades, donde se revelaron pagos efectuados por 380.000 dólares y deudas por 335.000 dólares, ahora el fiscal busca más información sobre los viajes del funcionario y su esposa, Bettina Angeletti, además de profundizar sobre sus movimientos financieros con billeteras virtuales.
Según pudo saber Infobae de fuentes judiciales, Pollicita le solicitó las medidas al juez federal Ariel Lijo a través de un decreto firmado este jueves.
En primer lugar, hizo un requerimiento a una agencia de viajes para precisar la modalidad de pago del pasaje aéreo con el que Bettina Angeletti volvió desde Nueva York a Buenos Aires, cuando acompañó a la comitiva oficial para la Argentina Week.
La Justicia ya tiene el dato de que la mujer pagó su propio vuelo de regreso, en primera clase de la aerolínea Delta, y que costó 5.154 dólares. Este evento se investigó en una causa separada, que fue archivada por el juez Daniel Rafecas por inexistencia de delito.

Pollicita también pidió que el Hotel Llao Llao, de Bariloche, explique quién hizo la reserva y cómo se pagó la estadía de cinco noches que disfrutó allí el jefe de Gabinete junto a su pareja y sus dos hijos.
Según reveló el diario Clarín, esa escapada costó unos 9 millones de pesos, entre pasajes, alojamiento y otros gastos. El viaje se hizo a mediados de junio de 2024, pero se habría pagado recién tres meses más tarde. Aún no se sabe si el depósito se hizo desde un cajero o por ventanilla. Este segundo escenario permitiría a los investigadores conocer quién hizo el pago.
El fiscal federal también pidió enviar oficios a diversos bancos para determinar si el matrimonio Adorni registra cuentas bancarias o tarjetas de crédito que aún permanecen fuera del radar de la Justicia.
Lo mismo requirió para una serie de billeteras virtuales y empresas proveedoras de servicios de activos digitales.
Por último, pidió información a empresas de seguros para obtener datos sobre pólizas contratadas por Adorni y Angeletti.
El juez Lijo analizará las medidas pretendidas por el fiscal y, en caso de considerarlas pertinentes, ordenará su ejecución.

La investigación apunta a reunir todos los ingresos y egresos de dinero del matrimonio para saber si el ministro coordinador puede justificar con su sueldo el crecimiento en su nivel de vida. Desde que asumió como vocero presidencial en diciembre de 2023 y hasta el último enero, Adorni tuvo congelado su salario en torno a los 3.500.000 pesos. Recién a principios de este año se lo duplicaron.
Bettina Angeletti, en tanto, fue hasta el año pasado monotributista de una de las categorías más bajas. Hoy está al frente de la empresa Más Be, una consultora especializada en coaching, que también se encuentra bajo investigación del juez Lijo.
Sucede que Más Be tiene como clientes a National Shipping, Grupo Foggia y Grupo Datco, tres empresas con vínculos contractuales con el Estado. La Justicia quiere saber si los servicios de coaching fungieron como una suerte de retorno económico para el jefe de Gabinete y su esposa.
Cabe recordar, además, que la declaración jurada de Bettina Angeletti es un documento que la Oficina Anticorrupción ya entregó en tribunales, pero dado su carácter reservado no se conocen detalles de sus bienes y deudas.
La suma y resta definitiva sobre el patrimonio de Manuel Adorni y su esposa está a cargo de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), un organismo contable de la Procuración General.
En ese estudio también entrarán en juego gastos corrientes como expensas, impuestos, mantención de la familia y más cifras que quedan por fuera de los gastos “grandes” detectados entre viajes y propiedades.

















