Por la visita del Papa, el Gobierno busca reconstruir su relación con la iglesia católica

El Tedeum por el 25 de Mayo será un punto de inflexión, pues el arzobispado usa esta ocasión como una caja de resonancia para reflejar la realidad del país y la política.

El presidente Javier Milei considera, en lo más íntimo, que son injustas muchas de las críticas que recibe desde la cúpula de la Iglesia católica.

Sin embargo, los obispos no hacen más que reflejar una realidad: millones de personas sufren por no poder satisfacer sus necesidades básicas y las de sus familias, además de manifestar su preocupación por el clima de crispación que se vive en la Argentina, motorizado desde la política y, en particular, por los insultos que, muchas veces, salen de la boca del propio Presidente.

El titular del Episcopado, monseñor Marcelo Colombo, viene transmitiendo su inquietud —y la del cuerpo eclesiástico que conduce— por los problemas económicos y sociales que ven a diario miles de sacerdotes a lo largo del país. En la misma línea se pronuncia el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva.

En realidad, los dos no hacen más que seguir el camino que había marcado el papa Francisco, o Jorge Bergoglio, cuando habitaba suelo porteño.

León XIV es considerado un discípulo de Bergoglio, que conoce muy bien la realidad latinoamericana y no ha dudado en enfrentarse una y otra vez con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con quien Milei se ha alineado incondicionalmente.

Habrá que ver cómo capitanea esta cuestión el jefe de la Casa Rosada cuando reciba a León XIV, si se concreta su visita en los primeros días de noviembre.

El Gobierno celebró la llegada del papa con los dichos del canciller Pablo Quirno, que fue a reunirse con Milei en Olivos por esta cuestión.

Avisó que llevaba una “buena noticia que hará feliz a todo el pueblo argentino” y, tras aclarar que solo faltaba definir la fecha, agregó: “Feliz primavera”.

El mensaje de Quirno en su cuenta de X fue contestado por Milei, que publicó los emojis de dos leoncitos junto con dos palabras: “Se viene”.

León XIV no visitaría solo la Argentina: también estaría en Perú, que fue durante mucho tiempo su hogar, y en Uruguay. Quizás por eso el exembajador de este país en la Argentina, Carlos Enciso, también habló de noviembre.

Pero nada tuvo el peso de un canciller y un presidente adelantando el viaje, lo que causó sorpresa y cierto malestar en el Vaticano, donde suelen ser muy prudentes y protocolares respecto del momento y la forma en que se anuncia una gira papal. Siempre fue así.

Nuestro colega Sergio Rubin, especialista en temas religiosos, aclaró que el Vaticano recién podría anunciar el viaje después de la segunda vuelta electoral en las elecciones presidenciales de Perú, prevista para el 7 de junio, o en la segunda quincena de ese mes, tras la visita del papa a España.

Mientras tanto, hay cosas mucho más cercanas para Milei, como el Tedeum de mañana en la Catedral Metropolitana por el 25 de Mayo.

El Gobierno está atento a la homilía de García Cuerva, como ocurrió en 2024 y 2025. Hasta ahora, el arzobispo no ahorró preocupaciones cada vez que habló sobre la situación social y el clima político.

Por eso se le prestó atención a la reunión que protagonizaron en la Cancillería su jefe, Quirno; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; el flamante secretario de Culto, Agustín Caulo; y los monseñores Colombo, su segundo Agustín Pizarro y García Cuerva. No faltó nadie.

Desde Balcarce 50 se sigue con atención el tono que podrá tener la homilía.
Otra cosa que preocupa es el comportamiento que tendrá Milei dentro de la Catedral, ya que el año pasado no saludó al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien le había extendido la mano, e ignoró a la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no figura en la lista de invitados del Poder Ejecutivo para mañana.

Milei reunirá antes a sus ministros y secretarios de Estado. Allí estará el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien debe presentar ante la Justicia su declaración jurada para justificar bienes y altas sumas de dólares gastadas en efectivo.

Y también estarán su hermana Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y el asesor estrella Santiago Caputo, quienes mantienen un enfrentamiento que arrastra a buena parte del Gobierno sin que intervenga el Presidente para ponerle fin.

El año pasado, García Cuerva dijo en la Catedral que “la Argentina sangra por la inequidad” y llamó a terminar con los mensajes de odio.