Por qué buscan en un descampado
El predio de más de 200 hectáreas está en el barrio Ampliación Ferreyra, al sur de la capital provincial. Cómo llegaron las autoridades a la zona y las pistas que ubican al acusado Claudio Barrelier en el lugar
Desde Córdoba – Las pistas recolectadas en los últimos siete días sobre la desaparición de Agostina Vega llevaron a los investigadores a centrar la búsqueda de la adolescente de 14 años en un pequeño asentamiento popular ubicado al sur de la ciudad de Córdoba. Se trata del barrio Ampliación Ferreyra, ubicado a unos 12 kilómetros del centro y habitado por cerca de unas 500 familias, según registros oficiales. Es una zona de casas más bien precarias y rodeadas por un descampado de más de 200 hectáreas, que por estas horas es rastrillado por las autoridades que intentan dar con el paradero de la nena.
Los indicios que motivaron el intenso despliegue en el lugar forman parte del expediente a cargo del fiscal Raúl Garzón, que volvió a estar bajo secreto de sumario. Según supo Infobae, a partir de una reconstrucción realizada con testimonios y, principalmente, cámaras de seguridad, se logró ubicar al principal sospechoso y único detenido por el caso, Claudio Barrelier, en la zona.
La hipótesis central de la Justicia tiene como punto 0 la casa del hombre de 32 años, quien el sábado 23 de mayo le pagó a Agostina Vega un remís hasta su domicilio ubicado en la calle Juan del Campillo al 800, en el barrio de Cofico. Los investigadores creen que la menor fue engañada por el sospechoso, convencida de que iba a buscar un regalo para su madre. ¿Por qué confió? porque había sido pareja de su mamá y lo conocía.
El resto de la sospecha se reconstruye a través de material fílmico: ese sábado a la noche, una cámara grabó a Barrelier entrando a la casa con Agostina. Es la última imagen de ella. Creen que adentro habría más gente.
Lo que pasó en esas horas es lo que intentan esclarecer. Fuentes con conocimiento del caso señalaron a este medio que la hipótesis más fuerte es un abuso sexual y una presunta agresión posterior del sospechoso a la víctima.
Lo cierto es que ninguna cámara registró a la nena salir de ese domicilio. A él, en cambio, sí. Según supo Infobae, desde el sábado hasta el lunes, el acusado estuvo pidiendo plata o un auto prestado desesperadamente. Posiblemente -creen los investigadores- para llevársela. “La buscamos con y sin vida”, aclaró desde el principio el fiscal Garzón.
Barrelier consiguió el vehículo que necesitaba el lunes. Fue un Ford Ka negro, que se lo habría prestado una amante, también engañada: siempre según la teoría, le dijo que lo requería para hacer unos trabajos. En ese momento, la búsqueda de Agostina recién comenzaba.
El sospechoso buscó el auto en el barrio Yofré, donde vive la otra mujer, y volvió hasta su domicilio manejando. En ese instante, la misma cámara que el sábado lo había grabado con Agostina, ahora lo registró solo.
El video que tiene la Justicia lo muestra estacionando en la puerta de su casa, pero la imagen no se ve clara. Lo que si se ve es que el acusado entra y sale de la vivienda al auto y que cargaba unos “tachos o baldes”. Su defensa dijo que eran para hacer una changa de albañilería, pero ninguna prueba indica que esto sea cierto.
Minutos después, el hombre arranca la marcha otra vez. Al poco tiempo, las antenas de su teléfono impactaron en la zona de Ampliación Ferreyra, donde ahora se realizan los rastrillajes. En el barrio no hay cámaras, por lo que entró en un punto ciego. Sin embargo, un dispositivo fílmico ubicado cerca de la entrada lo captó a punto de ingresar. Una hora después, lo grabó salir.
Para la Justicia, Barrelier no tenía un plan, sino que lo que hizo “fue improvisado”. A siete días de la desaparición de la nena, no está en claro que pasó en esa casa. Lo que sí: el descampado de Ampliación Ferreyra es el punto donde los investigadores esperan encontrar indicios de Agostina Vega.
















