Mientras, la Justicia profundiza las pericias para esclarecer el femicidio y determinar si Claudio Barrelier actuó solo.
A cuatro días del hallazgo de los restos de Agostina Vega, finalmente su familia y amigos despiden a la joven en una ceremonia íntima y con un importante operativo policial y vallado para brindar privacidad.
La ceremonia íntima comenzó a las 18 del miércoles y terminó a las 10 de este jueves. Según la información difundida, el cortejo fúnebre comenzó alrededor de las 11.
De acuerdo a lo informado por el medio cordobés El Doce, la Justicia le entregó el cuerpo de la adolescente fue a su familia en la mañana del miércoles, tras concretarse la autopsia en la Morgue Judicial de barrio Pueyrredón.
La organización del velatorio se definió luego de diferencias entre los progenitores de Agostina: el padre, Gabriel Vega, había pedido que la despedida se realizara en la tarde del miércoles, mientras que la familia materna solicitó la entrega del cuerpo el jueves para poder participar de la marcha de Ni Una Menos, que incluyó entre sus reclamos el pedido de justicia por la joven.
Finalmente acordaron que la despedida se realice en una casa funeraria cercana al domicilio de Melisa Heredia, madre de la adolescente, en un horario amplio para que ambas familias pudieran participar.

La familia de la adolescente asesinada en Córdoba despide sus restos.
Cómo fue el femicidio y el macabro traslado del cuerpo
Según la hipótesis del fiscal Raúl Garzón, Agostina entró a la casa ubicada en barrio Cofico el 23 de mayo. En ese lugar, entre esa noche y la madrugada del día siguiente, habría sido abusada y asesinada por asfixia.
Después del crimen, Barrelier habría conservado el cuerpo durante varias horas antes de iniciar el macabro plan para hacerlo desaparecer.
La reconstrucción judicial sostiene que el lunes por la mañana cargó los restos en el Ford Ka de una amiga y los trasladó hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra. Allí los enterró con la intención de ocultar para siempre las pruebas del crimen.
El hallazgo de los restos se produjo después de varios días de intensa búsqueda. La clave estuvo en el trabajo de un perro especialmente adiestrado, que marcó un sector cercano a una alcantarilla donde no existían señales visibles de excavaciones recientes.
Los investigadores creen que las lluvias y la humedad de los días posteriores ayudaron a borrar cualquier rastro superficial.
Este miércoles se realizó un nuevo allanamiento en ese domicilio, ordenado por el fiscal Raúl Garzón. Durante el procedimiento los peritos llevaron a cabo pruebas acústicas para determinar si las personas que estaban en la casa pudieron oír algo, y trabajaron en el baño en busca de posible material genético. Entrada la tarde, una camioneta del Ministerio Público Fiscal se retiró del lugar con bolsas y un colchón que serán sometidos a pericias complementarias. Entre las diligencias también se analizó el grosor de las paredes para evaluar el grado de aislamiento de las habitaciones.















