“Para afrontar la deuda”
El Gobierno autorizó créditos por US$5.000 millones con bancos internacionales para pagar deuda y cubrir vencimientos, con respaldo del Banco Mundial y el BID.
El Gobierno de Javier Milei autorizó la toma de créditos por hasta US$5.000 millones con bancos internacionales para afrontar vencimientos de deuda, incluida la obligación del 9 de julio con bonistas.
El Gobierno habilitó un crédito internacional de 5.000 millones dólares para afrontar el pago de deuda
El Gobierno autorizó la toma de créditos por hasta US$5.000 millones con bancos internacionales para cubrir vencimientos de deuda, entre ellos el pago previsto para el 9 de julio con bonistas.
La decisión forma parte de la estrategia del Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, que priorizó financiamiento externo a menor costo en lugar de una nueva emisión de bonos en el mercado internacional.
A través del decreto 478 publicado en el Boletín Oficial, el Ejecutivo formalizó la autorización para que el Ministerio de Economía obtenga “financiamiento mediante préstamos con entidades financieras internacionales, con garantías parciales de organismos multilaterales”.
El texto oficial señala que la medida busca reducir el costo de financiamiento del Tesoro y contempla operaciones en dólares bajo jurisdicción de Nueva York, aunque mantiene la inmunidad de ejecución sobre activos estratégicos del Estado y del Banco Central.
El decreto se apoya en las facultades del Presupuesto 2026 y habilita a las secretarías de Hacienda y Finanzas a definir condiciones, plazos, tasas y monedas de los préstamos. También permite seleccionar bancos, de forma individual o sindicada, y contratar agentes financieros para estructurar la operación.
Las negociaciones con bancos de Wall Street y respaldo de organismos multilaterales
El plan financiero se apoya en negociaciones iniciadas por el equipo económico con al menos cuatro grandes bancos internacionales.
Caputo buscó una línea de crédito para cubrir el pago de más de US$4.200 millones a bonistas sin comprometer las reservas del Banco Central y con condiciones más favorables que las del mercado.
Para facilitar el acceso al financiamiento, el Gobierno obtuvo garantías del Banco Mundial y del BID, que respaldan créditos por unos US$3.200 millones. Esos avales ya se activaron la semana pasada y permiten mejorar las condiciones del préstamo, con un plazo estimado de seis años y tres años de gracia.

















