Aplicó tasas a decenas de socios comerciales, a través de un documento sobre trabajo forzoso.
El gobierno de Donald Trump anunció este jueves nuevos aranceles a una lista de 60 países, entre ellos la Argentina, y aplicará un gravamen de un 10% al ingreso de productos argentinos, aunque contempla posibles excepciones en algunos rubros que no fueron precisados. De esta manera, Estados Unidos buscó ratificar los mismos aranceles que había establecido en el Tratado bilateral sobre Comercio e Inversiones que se firmó en febrero y que había quedado en el limbo tras una orden judicial de la Corte Suprema sobre aranceles.
Luego de que el máximo tribunal anulara en febrero la política arancelaria del presidente Donald Trump, el gobierno buscó la manera de encarrilar los aumentos de gravámenes a través de otros instrumentos.
Entonces la Oficina del Representante Comercial (USTR por sus siglas en inglés) timoneada por Greer propuso aranceles adicionales sobre las importaciones provenientes de 60 países entre ellos la Argentina– luego de determinar que su incapacidad para frenar el comercio de bienes producidos mediante trabajo forzoso perjudica a Estados Unidos.
El USTR inició en marzo una investigación en virtud de la sección 301 de la ley de comercio de 1974, relativa al trabajo forzoso, que es la nueva herramienta que utiliza el gobierno de Trump para intentar reconstituir su agenda arancelaria.
El documento del USTR anunció: “El 10 por ciento es la tasa adecuada de los aranceles de la Sección 301 para economías investigadas que (i) imponen una prohibición de importación de trabajo forzado; (ii) se han comprometido a imponer y hacer cumplir dicha prohibición mediante un Acuerdo sobre Comercio Recíproco; o (iii) haber impuesto un régimen parcial con el efecto de impedir la importación de ciertos bienes de trabajo forzado. Estas economías son: Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago, y el Reino Unido”.
Entre el 10 y el 12,5% será para productos de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea y Suiza. Y 12,5% para el resto de los países.
La Argentina firmó un Tratado de Comercio e Inversión en febrero, que fue anulado por el fallo de la Corte Suprema y quedó en el limbo. Como ese pacto incluía cláusulas sobre trabajo forzado, le correspondería entonces ahora un 10%, un arancel general similar al que establecía el Tratado.
No hubo certeza sobre qué pasará con la eliminación de aranceles recíprocos a más de 1.600 productos argentinos que fijaba el Tratado.
Sin embargo, el anuncio del USTR determino que “de acuerdo con la dirección específica del Presidente, las exenciones de productos son apropiadas para ciertos productos de Argentina, Bangladesh, Camboya, Ecuador, El Salvador, la Unión Europea, Guatemala, Indonesia, Jordania, Malasia, Suiza, Taiwán o Reino Unido que fomenten cumplimientos legales”.
















