De esta manera se descartó la cancelación y reprogramación de vuelos. Desde la central gremial esperan una audiencia urgente con Trabajo. De fracasar o no realizarse el encuentro, se retomarán las acciones de reclamo.
Tras idas y vueltas, el plenario de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) decidió levantar el paro previsto a partir de este jueves a las 9 en 27 aeropuertos de todo el país. Algo que podría haber provocado demoras o hasta cancelaciones de algunos vuelos.
En este sentido, el Gobierno había intimado al gremio liderado por Rodolfo Aguiar para que cumpliera con la normativa y prestara al menos el 75% de los servicios ante el anuncio de las protestas.
Pedido de audiencia urgente
“Nadie puede acusar a ATE de ser irracional, ya que hemos decidido posponer las medidas de fuerza que estaban anunciadas para las jornadas de hoy y mañana a la espera de la audiencia urgente que debe convocar Trabajo para que, entre las partes, se definan los alcances de la esencialidad”, le dijo a Clarín Rodolfo Aguiar, titular del gremio de los empleados estatales.
En este sentido, el sindicalista agregó: “Por supuesto que si eso no ocurre, es decir si la audiencia no se celebra o si la audiencia fracasa, el sindicato resolvió que a partir del lunes próximo vuelve a activar las medidas tal y como fueron anunciadas oportunamente”.
A su vez, y en un posteo en su perfil de la red social X, Aguiar enfatizó que “siempre tuvimos en cuenta que brindamos un servicio esencial. Las huelgas no son legales o ilegales. Las huelgas se ganan o se pierden, y a esta LA VAMOS A GANAR!!”.
El paro que decidió realizar ATE fue anunciado el pasado martes y estaba estipulado para hoy y mañana en dos franjas horarias, de 9 a 12 y de 18 a 21, en los 27 aeropuertos del país luego del fracaso en las negociaciones paritarias. Desde el gremio habían advertido que los paros y asambleas podían afectar vuelos. Aunque en esos lapsos de tiempo sí estarían garantizados vuelos sanitarios, humanitarios, traslado de órganos y oficiales.
“Los salarios se encuentran absolutamente deteriorados y no se corresponden con las altas responsabilidades que se ejercen en el sector. Además, todos los días las condiciones laborales empeoran”, dijo por entonces Aguiar sobre la situación en la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac).
ATE reclama el pago de los salarios contemplando los aumentos acordados correspondientes a ítems extra paritarios, la apertura de la paritaria sectorial, el financiamiento para tareas operativas y la fiscalización en aeropuertos.
Intimación del Gobierno
Desde el Gobierno lanzaron una respuesta tras el anuncio de medidas de fuerza de ATE en los aeropuertos: recordaron que la actividad aeronáutica es “un servicio esencial” y cruzaron al gremio por el tono de su comunicado.
“La medida anunciada por ATE Anac para los días jueves 3 y viernes 4 de septiembre se encuentra bajo análisis por parte de las autoridades competentes”, comienza el descargo oficial.
“Cabe recordar que la actividad aeronáutica constituye un servicio esencial, por lo que cualquier medida de fuerza debe ajustarse a los parámetros legales exigidos y establecidos para garantizar la prestación mínima correspondiente”, resaltó sobre las condiciones que debe cumplir la medida de protesta.
Aseguraron, además, que ahora se está evaluando el alcance y las condiciones de las medidas anunciadas por ATE. “No corresponde anticipar una afectación generalizada de los vuelos ni dar por hecho que habrá cancelaciones”, subrayaron, contra el tono del comunicado.
Ayer, el Ministerio de Capital Humano intimó al gremio a que garantice el 75% de los vuelos durante el paro. Desde la cartera de Sandra Pettovello intimaron a ATE a dar “estricto cumplimiento del régimen legal vigente y a garantizar la prestación de los servicios mínimos correspondientes en el ámbito de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac)”.
Entre los fundamentos de la decisión, el Gobierno citó las modificaciones incorporadas por la Ley de Modernización Laboral, que establece que la cobertura de los servicios mínimos, tratándose de un servicio esencial, “no podrá ser inferior al 75% de la prestación normal del servicio”.
















