Muy temprano, en la mañana de este 7 de octubre, fiesta de la **Virgen del Rosario, Madre y Patrona de Goya, el obispo diocesano, monseñor Adolfo Ramón Canecín, llegó hasta la capilla San Ramón, ubicada en cercanías del acceso a la ciudad, para recibir a los miles de peregrinos que llegaron caminando desde distintos parajes y comunidades rurales del departamento.

Con el cansancio propio del camino, pero con la alegría de la fe, los peregrinos llegaron para participar de esta tradicional manifestación de amor y devoción a la Virgen del Rosario.
Monseñor Canecín los recibió personalmente, saludó a cada uno y les impartió su bendición, alentándolos a seguir siendo peregrinos de la Virgen, caminando juntos en la fe y en la esperanza.

El obispo estuvo acompañado por los sacerdotes Juan Carlos Mendoza, Rubén Cattay y Miguel Ángel Galeano.
El párroco de la Catedral, padre Ariel Giménez, recibió en el atrio del templo a los peregrinos que llegaron a caballo, impartiendo también su bendición.
Posteriormente, en el interior de la Catedral Nuestra Señora del Rosario, se celebró la Misa de los Peregrinos, presidida por el presbitero Juan Carlos Mendoza, vicario general de la Diócesis de Goya.

En sus palabras de bienvenida, monseñor Canecín invitó a todos a ser peregrinos, a caminar juntos y a renovar la confianza en Dios, animando especialmente a elevar la oración por la paz en el mundo entero y por tantas situaciones que afectan particularmente a los jóvenes.
En el día de nuestra madre y patrona, Goya camina con María, llevando en el corazón la fe, la esperanza y el compromiso de seguir construyendo juntos una Iglesia sinodal, peregrina y misionera.
















