Nicolás Maduro podría enfrentar una condena mucho más grave: la nueva acusación en su contra

Junto a su mujer, Cilia Flores, fueron capturados el pasado 3 de enero en su residencia en Venezuela. Desde entonces están presos en Estados Unidos. Enfrentan un proceso judicial que se agravó, suficiente para recibir una pena a cadena perpetua.

El juzgado de Nueva York que tiene a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores en el banquillo de los acusados acaba de hacer lugar a otra nueva causa contra ellos: la tortura de ciudadanos estadounidenses en suelo venezolano. Esta sola acusación, en caso de ser probada, equivale a una segura condena a prisión perpetua.

La situación de ambos ya era grave porque enfrentan cargos por narcoterroristas, posesión de armas de guerra para el tráfico ilegal y exportar ilegalmente cocaína a los Estados Unidos. Maduro y su esposa fueron capturados por un equipo comando de los Estados Unidos mientras dormían en su residencia en Caracas, Venezuela, en la madrugada del 3 de enero de este año.

Maduro, el pasado mes de junio. Detenido, hace la “V” de la victoria. Sumó una grave acusación por torturas a ciudadanos de EE.UU. en suelo venezolano.

Así, fueron llevados de inmediato a los Estados Unidos y dejados bajo la orden de un juzgado de Nueva York por los presuntos crímenes que acabamos de describir. Pero la causa avanza y acaba de sumar estos nuevos elementos que son muy graves para los derechos humanos y la justicia estadounidense.

Según el expediente presentado ante un tribunal federal de Manhattan, Maduro y Flores son acusados de conspiración para cometer torturas como parte de un sistema destinado a perseguir y reprimir a quienes eran considerados opositores durante el gobierno chavista. La acusación sostiene que Maduro autorizó el uso de torturas y supervisó un esquema basado en detenciones arbitrarias y violencia.

Entre los casos mencionados por los fiscales figura el de un militar venezolano detenido en 2013, quien habría sido sometido a golpes, descargas eléctricas y otras formas de violencia durante un interrogatorio. También se menciona el caso de un ciudadano estadounidense detenido en Venezuela en 2022, acusado de participar en un supuesto plan para asesinar a Maduro, quien habría sufrido golpes y descargas eléctricas.

Durante este proceso, Cilia Flores pidió permiso para dejar la prisión y tener un arresto domiciliario por estar enferma. El matrimonio Maduro, en la primera de las audiencias de este juicio, en el mes de marzo, se declararon inocentes. Nicolás Maduro agregó que los Estados Unidos no tenían jurisdicción para juzgarlo por ser un legítimo presidente de un país extranjero.

En la madrugada del 3 de enero de este año, terminó el poder de Nicolás Maduro en Venezuela. Junto a su mujer, fueron capturados y enviados a rendir cuentas ante un tribunal neoyorquino.

Maduro acusado de permitir torturas a estadounidenses en Venezuela

Si ya era grave el panorama judicial para el matrimonio Maduro en Nueva York, ahora lo es más todavía. Había una recompensa por 50 millones de dólares por él en su momento, acusado de pertenecer al cartel de “los soles”, de narcotraficante y traficante de armas de guerra.

Esos fueron algunos de los argumentos por los que Donald Trump autorizó una misión especial de un cuerpo comando que viajó hasta Caracas y capturó a Nicolás y a Cilia mientras dormían en su residencia con la custodia de bolivarianos y cubanos. En la madrugada del 3 de enero de ese año, el dictador – y su esposa – fueron llevados hasta Nueva York para enfrentar un proceso judicial en su contra.

De nada valió que se definiera como el legítimo presidente de Venezuela o que su mujer pidiera ser enviada a una situación de arresto domiciliario por una enfermedad. Ambos esperan en una cárcel neoyorquina cada llamado de la justicia para otra audiencia en su contra. Sólo que esta vez fue más grave aún.

La “Boleíta”, de la Dirección de Contra Inteligencia Militar (DGCIM) de Venezuela. Acusan a Maduro de permitir torturas a estadounidenses en ese centro de detención.

Los estadounidenses detenidos en Venezuela
Entre los casos investigados aparece el de ciudadanos estadounidenses que permanecieron encarcelados en instalaciones de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), uno de los organismos señalados por Estados Unidos por su participación en la represión.

La acusación sostiene que los métodos utilizados contra algunos detenidos incluyeron descargas eléctricas, golpes, privación de alimentos y agua y amenazas contra familiares. También se mencionan testimonios de estadounidenses liberados que describieron interrogatorios violentos y condiciones extremas de aislamiento.

Maduro y Flores permanecen detenidos en Nueva York

Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, fueron capturados por fuerzas estadounidenses en Caracas el 3 de enero y trasladados a Nueva York. Desde entonces permanecen detenidos en Brooklyn y se declararon no culpables de los cargos originales.

El juicio está previsto para el 1 de junio de 2027. Las nuevas acusaciones constituyen imputaciones de la Fiscalía y deberán ser probadas durante el proceso judicial.

Mientras tanto, está por definirse la situación de Cilia Flores sobre su lugar de detención. Solicitó arresto domiciliario por problemas de salud y necesita un procedimiento cardíaco y propusieron que permanezca en una residencia de Nueva York bajo vigilancia privada las 24 horas. En cambio, la Fiscalía se opone y argumenta que representa un riesgo extremo de fuga y de intimidación de testigos.

En pocas palabras

Maduro y Flores: Enfrentan nuevos cargos por torturas a ciudadanos estadounidenses en Venezuela.

Acusación Federal: Imputados por conspiración para torturar opositores y supervisar detenciones arbitrarias.

Situación Legal: Los cargos se suman a los de narcoterrorismo, con posibilidad de cadena perpetua.