El Papa se mostró este viernes a la mañana celebrando misa. Pero, además, realizó algo totalmente inesperado: lo llamó por teléfono al líder de Rusia. Le pidió que disponga un alto el fuego en la guerra que lleva ya 4 años y 8 meses.
La voz al otro lado del teléfono debe haber descolocado por completo al hombre todopoderoso de Rusia. Vladimir Putin recibió un llamado del Papa desde la clínica Gemelli en Roma. Era León XIV, convaleciente tras una operación en la que le extirparon un tumor y el lóbulo inferior derecho de su pulmón. El llamado tuvo un contenido extraordinario: una tregua urgente en la guerra que inició con Ucrania y que se aproxima a cumplir cinco años.
En esa conversación telefónica con el presidente ruso, el papa León XIV expresó su “profunda preocupación por la grave situación humanitaria en la ciudad de Oleshky, en la región de Kherson”, y le pidió un alto el fuego para permitir la entrega de ayuda humanitaria

La Oficina de Prensa de la Santa Sede publicó un comunicado en el que indicaba detalles de la conversación. “El Santo Padre expresó su profunda preocupación por la grave situación humanitaria en ambas ciudades, pidió un alto el fuego para poder permitir el envío de alimentos y asistencia médica”, señala el comunicado oficial.
“Por último, el Santo Padre reafirmó el compromiso de la Santa Sede con la promoción del diálogo y la paz”, concluyó. Un llamado totalmente a contramano de las últimas declaraciones del cada vez más controvertido Donald Trump, que desde hace días critica al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.
León XIV y un llamado incómodo para Vladimir Putin
La ciudad de Oleshky, ubicada en la región ucraniana de Jersón, se convirtió en uno de los puntos más críticos de la crisis humanitaria provocada por la guerra con Rusia. Situada a orillas del río Dniéper, frente a la ciudad de Jersón y en una zona próxima a la línea de combate, permanece bajo ocupación rusa desde febrero de 2022. De los aproximadamente 24.000 habitantes que tenía antes de la invasión, hoy quedarían apenas entre 1.700 y 2.000 personas, entre ellas decenas de niños.
Vladimir Putin se puso una vez más como víctima por los nuevos ataques a centrales energéticas desde Ucrania. Además, se encuentra fortalecido por las críticas de Trump a Zelenski. Cuando el mundo sabe que el líder ruso decidió invadir el territorio ucraniano el 24 de febrero de 2022. Pero no es la primera vez que el Papa lo llama a Putin. La primera comunicación se dio el 4 de junio de 2025. Ya en esa oportunidad, le pidió por Oleshky, la ciudad que queda dentro de la superficie ocupada por los rusos y que tiene problemas para recibir ayuda humanitaria.

La gravedad de la situación llevó al papa León XIV a comunicarse telefónicamente con el presidente ruso, Vladimir Putin, este viernes 16 de octubre de 2026. El pontífice le pidió una tregua que permitiera el ingreso de alimentos y asistencia médica, además de una evacuación voluntaria de los civiles que permanecen atrapados. En medio de su convalecencia por la operación que debió soportar el pasado martes, León XIV puso esta prioridad por delante de su propia salud.
Una ciudad de dunas, bosques y ríos convertida en territorio de guerra
Antes de la invasión rusa, Oleshky era una localidad de unos 24.000 habitantes, conocida por su entorno natural, sus bosques de pinos, los humedales y su cercanía a las famosas arenas del lugar, una extensa región de dunas en el sur de Ucrania. También tenía actividad comercial e industrial y funcionaba como una ciudad satélite de Jersón, conectada con ella mediante puentes sobre el Dniéper y sus brazos.
La geografía, sin embargo, convirtió a Oleshky en un enclave estratégico. La ciudad se encuentra en el margen izquierdo del Dniéper, mientras que Jersón está en la orilla opuesta. Después de que las fuerzas ucranianas recuperaran Jersón en noviembre de 2022, Oleshky quedó del lado controlado por Rusia y muy cerca de la línea del frente. Desde entonces, la zona quedó expuesta a bombardeos, ataques con drones y minas terrestres.
La destrucción de la represa de Kajovka, en junio de 2023, agravó todavía más las condiciones de vida. Las inundaciones dañaron viviendas y terrenos cultivables, mientras que los servicios esenciales quedaron interrumpidos. Con el paso del tiempo, la población disminuyó de manera drástica y el acceso a alimentos, agua potable y medicamentos se volvió cada vez más difícil.
Sin alimentos y con una ruta de escape mortal
La situación llegó a un punto crítico en 2026. Según testimonios recogidos por The Washington Post, las últimas entregas regulares de alimentos se realizaron el 26 de mayo. Desde entonces, quienes permanecen en la ciudad debieron sobrevivir con reservas domésticas, verduras de sus huertas y raciones mínimas. Algunos habitantes que consiguieron escapar describieron un escenario de hambre extrema y hospitales sin medicamentos.
La salida también implica un riesgo mortal: los caminos están minados y son vigilados por drones. Por eso, el pedido de León XIV a Putin apunta a abrir una vía humanitaria para hacer llegar suministros y permitir que los civiles puedan abandonar voluntariamente la localidad.
El Kremlin afirmó que Putin respaldó la iniciativa del Vaticano y manifestó su disposición a cooperar. Sin embargo, la situación continúa siendo crítica y la asistencia resulta insuficiente para las necesidades de la población.
En pocas palabras
Papa Francisco: Realizó un llamado telefónico a Vladimir Putin para pedir una tregua en Ucrania.
Urgencia Humanitaria: El Sumo Pontífice expresó preocupación por la situación en Kherson y solicitó alto el fuego.
Búsqueda de Paz: El Vaticano reafirmó su compromiso con la promoción del diálogo y la paz global.

















