Superó los 700 puntos y bajan los bonos soberanos
El índice de JP Morgan se aleja cada vez más de un valor que le permitiría a la Argentina regresar a los mercados internacionales de crédito privado. Pese a que la inflación sigue por debajo del 2% mensual y aumentan las reservas del Banco Central. El Gobierno dice que se debe a factores internacionales.
El riesgo país argentino volvió a encender las alarmas del mercado financiero y superó este martes los 700 puntos básicos. Es el valor más alto de todo este 2026. Ocurre tras una nueva caída de los bonos soberanos en dólares que cotizan en Wall Street. Ahora bajó y se ubica en los 684 puntos.
El indicador elaborado por JP Morgan llegó a las 710 unidades durante la mañana y alcanzó su nivel más alto desde octubre de 2025, antes de las elecciones legislativas que marcaron un fuerte repunte de los activos argentinos tras la victoria del oficialismo.
La suba profundiza una tendencia que comenzó después de que el índice tocara un mínimo de alrededor de 402 puntos en julio de este año. Desde entonces, el indicador acumuló una escalada sostenida que se aceleró durante las últimas semanas, en un contexto de mayor incertidumbre sobre la capacidad de financiamiento de la Argentina y las perspectivas económicas para los próximos meses.
El movimiento responde principalmente a la presión vendedora sobre los títulos públicos argentinos. Los bonos globales, emitidos bajo legislación extranjera, registraban nuevas pérdidas en el inicio de la rueda financiera, mientras los inversores volvían a exigir una mayor compensación por mantener deuda argentina.

El deterioro se produce pese a que el Gobierno mantiene el superávit fiscal y el Banco Central continúa comprando divisas para fortalecer las reservas.
Por eso, la explicación oficial apunta a factores internacionales, como la indefinición en la guerra del Golfo y la situación que provoca la tensión entre EE.UU., Europa y Zelenski por las críticas de Trump al presidente de Ucrania y el acercamiento de la Casa Blanca a Rusia y China.
Sin embargo, el mercado sigue atento a la capacidad del Tesoro para afrontar los vencimientos de deuda de 2027, además de la evolución de la actividad económica y el escenario político ante las próximas elecciones presidenciales.
Un problema para la macroeconomía, ¿propio o por razones externas?
Es la disputa del momento. Qué impacta más para que suba el indicador del riesgo país: factores externos, como la inestabilidad mundial, la crisis en Francia o Italia y la guerra que no termina ni en Medio Oriente ni en Ucrania. El otro gran factor externo son las elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre en Estados Unidos. Trump se juega el control de ambas cámaras en el Congreso y eso puede condicionar el final de su Gobierno.
En cambio, quienes apuntan a los factores internos hablan del inicio de la campaña electoral para las elecciones de 2027, las propuestas de revisar o derogar decretos que anularon regulaciones, el RIGI y otras políticas de este Gobierno. Al mismo tiempo, aparece la aparente contradicción de una economía que se contrae en valores micro, mientras la macro tiene una mayor cantidad de reservas en el Banco Central y el precio del dólar sigue controlado o bajo en relación con la inflación en lo que va del año.
Con estos valores, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la OCDE también rebajaron la pauta de crecimiento. Lo mismo hizo el banco JP Morgan, que elabora el índice del riesgo país, que llegó al récord del año.
En pocas palabras
Riesgo país: Superó los 700 puntos básicos, el valor más alto del año.
Bonos soberanos: Registraron nuevas caídas en Wall Street, aumentando la exigencia de los inversores.
Desafío para el Gobierno: La suba encarece el acceso a financiamiento internacional y complica la vuelta a los mercados.

















